Fernando Alonso no anda con medias tintas: lo que vivió la F1 durante más de veinte años ya no se parece a esto. En lugar de pelear en los límites, su equipo, Aston Martin con motor Honda, anda a remiendos y cargando baterías como si fueran móviles viejos.

Un fin de semana de supervivencia

Alonso habló antes del Gran Premio de China y el resumen es sencillo y poco romántico. La situación es similar a lo visto en Melbourne: faltan piezas de recambio y las limitaciones harán que algunas sesiones tengan pocos o incluso ningún giro útil. El problema técnico viene de las vibraciones de la unidad de potencia, que acaban dañando la batería.

"Será otro fin de semana complicado con giri limitados en algunas sesiones porque nos faltan piezas. Trataremos de sacar algo positivo", dijo con ese tono de quien ya no espera milagros, sino pequeñas victorias.

¿Qué esperan de la Sprint y las carreras próximas?

Con la primera Sprint de la temporada en el calendario, Alonso pidió algo bastante razonable: poder hacer libres normales, participar en una carrera digna y completar vueltas. Traducción: que les dejen rodar sin estar jugando a la lotería con la fiabilidad.

"Seré feliz si conseguimos hacer unas pruebas libres normales y completar la carrera. Necesitamos dar vueltas y encontrar la ventana de funcionamiento del coche", explicó. Añadió que incluso después de arreglar los problemas de fiabilidad, la potencia seguirá siendo un déficit y que ponerse competitivos llevará tiempo.

Modo supervivencia activado

  • Problema principal: vibraciones de la unidad de potencia que dañan la batería.
  • Consecuencia: falta de repuestos y sesiones con pocos giros.
  • Plan a corto plazo: intentar sumar vueltas y aprovechar errores ajenos.
  • Expectativa: posible solución completa en Suzuka y entonces empezar a buscar rendimiento.

La F1 ya no es la misma al volante

Más allá de los problemas técnicos, Alonso lanzó una reflexión que a muchos veteranos les dolerá aceptar: la categoría ha cambiado. Donde antes se exigía exprimir el coche y al piloto hasta el límite físico, ahora hay curvas en las que lo que más se hace es recargar la batería, no ganar tiempo con la destreza al volante.

"En 2012 luchábamos en curvas que ponían a prueba las leyes de la física y nuestras habilidades. Esa pelea ha desaparecido. Ahora en esas curvas se recarga la batería, no se gana tiempo. Son otras carreras y yo prefiero la otra época", comentó con nostalgia y algo de resignación.

En resumen: Aston Martin-Honda está en modo parche y aguante, Alonso extraña la pelea al límite y la esperanza está puesta en Suzuka para ver si aparece una solución que permita pasar de sobrevivir a competir.