Bologna ha decidido poner una valla alrededor de Santiago Castro. Sí, todos saben que en el fútbol hay ofertas que hacen dudar hasta al más firme, pero Claudio Fenucci, Giovanni Sartori y Marco Di Vaio comparten una idea clara: la intención es mantener al delantero argentino en Casteldebole al menos por otra temporada. Castro, nacido en 2004, llegó desde Vélez Sarsfield en una operación cercana a los 10 millones de euros y hoy ya genera interés serio en varias ligas.

Ojos del Milan, la Premier y la Liga sobre Castro

El nombre de Castro suena fuerte en Italia y fuera de ella. El Milan lo tiene en la lista, y hay además sondeos desde la Premier League y la Liga española. Para Vincenzo Italiano, Castro no es una promesa lejana: es una pieza importante también para el Bologna que viene, un equipo que perderá jugadores clave en los próximos meses. Por eso el club tomó precauciones hace tiempo y blindó al juvenil, anticipando exactamente lo que ahora parece una subasta real por su firma.

Vender a Castro podría ser peligroso

Entregar a Castro en este momento sería, según la dirección rossoblù, una jugada arriesgada. No es solo la salida de un buen jugador: la venta coincidiría con la posible marcha de Jhon Lucumí y Remo Freuler, y con la amenaza real de perder también a Riccardo Orsolini. Además, Thijs Dallinga podría salir. La consecuencia sería quedarse sin buena parte de la columna vertebral del equipo en poco tiempo.

Más allá del impacto deportivo, el club teme el mensaje que enviaría una venta así: dar la impresión de falta de ambición hacia el entrenador y la afición, justo cuando los dirigentes han intentado transmitir todo lo contrario en los últimos meses. En resumen, la operación sería percibida como no solo arriesgada, sino posiblemente equivocada para el proyecto deportivo.

La evaluación sobre Dallinga

El Bologna tiene claro que la situación de Thijs Dallinga será analizada con calma hasta junio. Su rendimiento en el campeonato y en la competición europea será determinante. Si muestra continuidad y progreso, tendría opciones de quedarse y formar dupla con Castro. Si, por el contrario, Dallinga pide salir, Sartori y Di Vaio no se interpondrán.

En el caso de que Dallinga se vaya o no demuestre consistencia, la idea técnica es fichar a un delantero que aporte goles con regularidad, una carencia que el equipo ha padecido en varias jornadas. Con la bendición de Italiano, la dirección deportiva ya piensa en soluciones que garanticen producción ofensiva.

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