Un vídeo que acabó en la mesa política
El vídeo empezó a circular temprano entre los chats de diputados, impulsado por Dagospia, y en el Transatlántico no se hablaba de otra cosa. Ni de Nacional ni de Sigonella. El tema era un fragmento de una videentrevista en Money.it en la que la periodista Claudia Conte dejaba caer que tiene una relación con Matteo Piantedosi, ministro del Interior.
Lo que podía haber quedado en simple cotilleo de pasillo se convirtió enseguida en un asunto político delicado, tratado con mucho cuidado en Palazzo Chigi. En la práctica, cuando la política italiana huele a lío privado, casi nunca se queda en lo privado. Qué sorpresa.
Meloni pide explicaciones
Por la tarde, Giorgia Meloni preguntó directamente a Piantedosi por el asunto al acabar una reunión ya prevista sobre seguridad y migración. Según fuentes de Palazzo Chigi, el ministro la tranquilizó.
Aun así, el nivel de preocupación sigue siendo alto, como se percibe en el ambiente dentro de la mayoría. El caso estalla además en una jornada en la que Meloni dedica buena parte del día a reunirse con varios miembros del Gobierno, a una semana de su próxima cita en el Parlamento.
En esa ronda habló con:
- Giancarlo Giorgetti, sobre la posible prórroga del recorte de los impuestos especiales sobre carburantes
- Elvira Calderone, sobre medidas contra el trabajo pobre de cara al 1 de mayo
- Claudio Descalzi, consejero delegado de Eni, sobre el suministro energético
- Matteo Piantedosi, cuyo nombre ya era el centro de conversaciones entre parlamentarios del centro derecha
Entre los comentarios había desde bromas hasta interpretaciones más serias sobre el origen de lo que muchos ven como una auténtica “bomba de relojería”. También hubo quien llegó a sugerir que la propia Conte habría sido empujada por el entorno de Vannacci. En los pasillos políticos, cuando falta una explicación sólida, siempre aparece una teoría que pretende arreglarlo todo y no arregla nada.
La posición de la Liga
Piantedosi también se reunió en las últimas horas con Matteo Salvini. Entre ambos, aseguran fuentes de la Liga, hay sintonía total.
La formación mantiene desde hace días una posición muy concreta: no pide nada, pero si los aliados abrieran una reflexión sobre la composición del Gobierno, su prioridad sería el Ministerio del Interior. Eso sí, en la Liga subrayan que no están empujando esa idea ni siquiera en conversaciones informales, precisamente por respeto a Piantedosi y para evitar lecturas interesadas.
Qué dijo Claudia Conte
En Money.it, el titular de la entrevista resumía así el enfoque del medio: “Claudia Conte y el vínculo con Piantedosi, cuando el mérito va más allá del prejuicio”. La conversación la llevó Marco Gaetani, un rostro conocido entre los políticos por conducir, entre otros espacios, la radio de Atreju, la cita anual de Fratelli d’Italia.
Conte, de 34 años, se presenta en redes como periodista, escritora, presentadora, tertuliana y portavoz del Observatorio nacional sobre acoso escolar y malestar juvenil. En sus perfiles aparecen fotos con el Papa y también imágenes de actos en los que ha intervenido como ponente en el Senado. Además, fue madrina de la vuelta al mundo del buque escuela Amerigo Vespucci.
Cuando Gaetani le preguntó por los rumores, muy comentados “en los salones políticos”, sobre una relación con Piantedosi, ella dudó un instante y respondió:
“Bueno, es algo que no puedo negar, pero soy muy reservada con mi vida privada. Siguiente pregunta”.
Un ministro tocado y una mayoría en alerta
Piantedosi, de 62 años, está casado con Paola Berardino, prefecta de Grosseto. El ministro ha optado por el silencio para no alimentar más especulaciones. Quienes han hablado con él lo describen muy afectado por la situación. Según una frase que le atribuyen, habría dicho: “Me siento como si me hubiera pasado un tren por encima”.
En los pasillos del Gobierno se cuenta que la relación ya sería conocida desde hace tiempo en los niveles más altos y que se habría aconsejado al ministro que la rompiera. El motivo, dicen, es que el perfil de Conte se considera “peligroso” porque habría intentado hacerse con apoyos en varios ministerios.
Nuevas piezas en el tablero
Mientras tanto, han ido apareciendo otros datos sobre Conte. En febrero fue nombrada colaboradora, con un encargo a tiempo parcial y gratuito, de la comisión parlamentaria de investigación sobre las periferias.
Además, Domani ha revelado que en junio de 2024 obtuvo también un encargo en la escuela de perfeccionamiento para las fuerzas de policía, dependiente precisamente del Ministerio del Interior. Según el mismo diario, fuentes del ministerio sostienen que Piantedosi no sabía nada de ese contrato.
La oposición ha aprovechado para cargar contra el caso. Luana Zanella, portavoz de Avs en la Cámara, dijo que las revelaciones de Conte sobre la supuesta relación resultan “muy opacas” y se preguntó por qué había hecho público algo que debería pertenecer al ámbito privado. También exigió explicaciones sobre los criterios por los que se habrían concedido distintos encargos, incluida una consulta vinculada a la comisión parlamentaria sobre las periferias.
Con eso basta para que se enciendan todas las alarmas en la cúpula del Gobierno. Nadie ha olvidado el caso Sangiuliano-Boccia ni el terremoto político que provocó hace año y medio. Y cuando una mayoría italiana detecta un olor familiar, suele ponerse en modo contención antes de que llegue la siguiente sacudida.