Hoy el Consejo Supremo de Defensa se reunió en el Quirinal y dejó claro que la situación en Oriente Medio y el Mediterráneo provoca gran preocupación. El motivo inmediato es la escalada generada por las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán y los efectos desestabilizadores en toda la región.
Lo esencial que dijo el Consejo
El documento final recoge varias certezas y decisiones prácticas que conviene saber sin rodeos:
- Italia no participa ni participará en la guerra, afirmación reiterada en el texto y en el Parlamento por el Presidente del Consejo.
- Se subraya el respeto al Artículo 11 de la Constitución y la inquietud por el aumento de conflictos, que afectan intereses estratégicos del país.
- Se condenan los ataques a civiles, con especial mención a la tragedia en la escuela de Minab.
- Se expresa preocupación por la posible ampliación del conflicto por parte de Irán, que podría abrir paso a formas de guerra híbrida y a acciones de organizaciones terroristas.
Decisiones sobre apoyo y presencia militar
El Consejo valoró positivamente la resolución previa del Parlamento respecto a las solicitudes de asistencia recibidas de países aliados. Los puntos clave son:
- El uso de infraestructuras militares en territorio italiano por fuerzas estadounidenses debe respetar el marco jurídico de los acuerdos internacionales vigentes, que incluye actividades de entrenamiento y soporte técnico-logístico.
- Cualquier petición que vaya más allá de lo ya previsto por esos acuerdos será sometida al Parlamento.
- El Gobierno presentó en el Parlamento las líneas para afrontar la crisis, centradas en asegurar a los miles de ciudadanos italianos en la región y en dar apoyo a países del Golfo, socios estratégicos de Italia.
- Se mantiene protección para el personal militar italiano desplegado en misiones ya autorizadas por el Parlamento.
La situación en Líbano y UNIFIL
El Consejo prestó especial atención a Líbano. Entre las conclusiones:
- Se pide a Israel que se abstenga de reacciones desproporcionadas frente a las acciones de Hezbolá que han llevado al país a un nuevo conflicto.
- Se subraya el alto coste para la población civil: numerosas víctimas y cientos de miles de evacuados del sur del Líbano y de zonas chiíes de Beirut.
- El Consejo considera alarmantes las continuas violaciones de la resolución 1701 de 2006 y los ataques inaceptables contra el contingente de UNIFIL, actualmente bajo mando italiano.
- Aun ante posibles decisiones del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la misión UNIFIL, se considera imprescindible garantizar la seguridad de la Línea Azul y reforzar las capacidades de las Fuerzas Armadas Libanesas.
Reacciones y mensajes para las fuerzas italianas
El Consejo expresó su condena por la agresión sufrida por militares italianos en Erbil, Irak, y transmitió intensa cercanía y gratitud a todas las tropas italianas desplegadas en operaciones dentro y fuera del país, en particular a quienes sirven en UNIFIL y en las misiones en los países del Golfo.
Participantes y agenda
Además del presidente de la República, se contó con la presencia de la primera ministra en funciones y varios ministros y altos cargos: ministros de Exteriores, Defensa, Interior, Economía y Empresa; el subsecretario de la Presidencia; el jefe de estado mayor de la Defensa; y los secretarios del Consejo y de la Presidencia de la República. El orden del día incluyó la guerra en Irán y en Oriente Medio y el análisis de los efectos internacionales de la crisis.
Qué queda por delante
El Consejo dejó claro que Italia actuará manteniendo sus compromisos legales y parlamentarios, protegiendo a ciudadanos y personal militar, y evitando una participación directa en el conflicto. Al mismo tiempo expresó preocupación por el debilitamiento del sistema multilateral centrado en la ONU debido a iniciativas unilaterales y por los riesgos asociados a la seguridad regional, incluida la cuestión nuclear relacionada con Irán.