Fin de la polémica, al menos por ahora
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha retirado la suspensión a los pilotos del Ejército que habían quedado apartados tras volar cerca de la casa de Kid Rock en Nashville. También ha confirmado que no habrá investigación ni sanciones. Una resolución rápida para un asunto que, como suele ocurrir, pasó de vídeo viral a asunto oficial en tiempo récord.
Hegseth hizo pública la decisión en X, donde agradeció a Kid Rock el gesto y escribió que la suspensión quedaba levantada, sin castigo ni revisión adicional.
Qué había ocurrido
La decisión llega apenas unas horas después de que el Ejército comunicara que la tripulación había sido suspendida de forma temporal mientras se investigaba por qué dos helicópteros AH-64 Apache sobrevolaron la zona próxima a la vivienda del músico y a una manifestación de "No Kings" durante una misión de entrenamiento del fin de semana.
En aquel momento, los responsables militares intentaban determinar si el vuelo se había ajustado a los protocolos habituales. Esa revisión, finalmente, ha sido cancelada por completo.
La versión de Kid Rock
Kid Rock, por su parte, no pareció darle demasiada importancia desde el principio. En declaraciones a WKRN en Nashville, dijo que pensaba que los pilotos “iban a estar bien” y añadió, con una sonrisa, que contaban con su “comandante en jefe”, en referencia al presidente Donald Trump.
Sobre el vuelo en sí, el artista restó dramatismo al episodio y aseguró que los helicópteros estuvieron sobre la zona solo unos segundos, quizá un minuto.
El vídeo que lo encendió todo
La polémica arrancó cuando Kid Rock publicó el sábado varios vídeos en los que se veían los helicópteros cerca de su propiedad. En uno de ellos aparece junto a una réplica de la Estatua de la Libertad, a pie de piscina, saludando a uno de los aparatos. En otro, levanta el puño mientras pasa un segundo helicóptero.
Y así, lo que empezó como un vuelo de entrenamiento acabó convertido en un pequeño culebrón con helicópteros, política y una rápida rectificación ministerial. Nada mal para un martes.