Una retransmisión que parecía rutinaria se convirtió en tragedia en cuestión de minutos. La influencer china Wang Yefei, de 39 años y también conocida online como "Sister Wang Zha", se desplomó en directo mientras vendía ropa ante miles de espectadores.

El colapso en directo

Según relatos de la propia emisión, alrededor de 30 minutos después de empezar la transmisión del 9 de marzo, Wang empezó a quejarse de un dolor intenso. Se la vio agarrándose la cabeza y el cuello, pidiendo a quienes estaban cerca que llamaran a una ambulancia. Poco después avisó que se iba a desmayar y cayó frente a la cámara.

La situación empeoró muy rápido. Fue trasladada al hospital poco después, pero finalmente fue declarada fallecida.

Qué dijo el parte médico

Los profesionales confirmaron que la causa del fallecimiento fue una hemorragia del tronco encefálico, un tipo de accidente cerebrovascular grave que suele tener una alta tasa de mortalidad.

Quién era y cómo trabajaba

Wang había reunido una comunidad de unas 130.000 seguidoras y seguidores con sus emisiones, en las que promocionaba y vendía ropa femenina. Fuentes cercanas y reportes indican que trabajaba muchas horas para mantener a su familia y que era muy dedicada con su público.

  • Algunas informaciones apuntan a jornadas largas de emisión y sueño irregular.
  • Semanas antes del episodio, Wang habría comenzado a sentir malestar y a tomar analgésicos por dolores de cabeza continuos.

Reacciones y contexto

La muerte repentina de Wang ha causado conmoción en redes. Muchas personas lamentan que sus últimos minutos se vieran en directo y recuerdan su constancia como creadora.

Otros incidentes similares

Este tipo de sucesos no es aislado. En 2026 otro creador falleció en directo tras participar en un reto extremo relacionado con alcohol y drogas. En años recientes también se han registrado episodios trágicos durante emisiones en directo, incluida la agresión mortal a un streamer que retransmitía desde la calle.

La noticia subraya los riesgos ocultos de jornadas laborales intensas y la presión extrema que pueden sufrir las personas que monetizan su vida en directo.