Denver no afloja
Los Denver Nuggets siguen en plena marcha. Su victoria a domicilio ante los Utah Jazz por 117-130 les permite encadenar siete triunfos consecutivos y llegar al tramo decisivo del campeonato con muy buen aire, algo que en la NBA siempre ayuda. Si no fuera por dos nombres concretos, la racha sería difícil de explicar: Nikola Jokic y Jamal Murray.
Jokic, cada vez más cerca de una cifra histórica
El pívot serbio volvió a dejar otro triple-doble, esta vez con 15 puntos, 17 rebotes y 12 asistencias. Con ello alcanza los 196 en su carrera y se queda a cuatro de los 200, una barrera que solo le situaría al nivel de Russell Westbrook como uno de los pocos capaces de mirar ese registro sin pestañear demasiado.
No es su único dato llamativo. Jokic ha logrado de forma oficial que esta sea su segunda temporada consecutiva terminando con promedios de dobles dígitos en puntos, rebotes y asistencias. Westbrook ya lo hizo durante tres campañas seguidas entre 2016 y 2019, así que el reto del jugador de los Nuggets pasa ahora por igualar esa marca el curso que viene.
A partir de ahí, el panorama ya entra en terreno casi absurdo, que para Jokic empieza a ser un hábitat cómodo. El europeo está camino de convertirse en el líder simultáneo de la NBA en rebotes y asistencias en una misma temporada, algo que no se había visto nunca en la historia de la liga. Además, está firmando un curso incluso más productivo que el de su año de MVP, hace ya casi dos temporadas.
Murray, una noche de puntería total
Si Jokic sigue acumulando páginas para el archivo, Jamal Murray se encargó de poner el fuego artificial. El base completó una actuación enorme con 37 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias en 37:15 de juego. Y, como era de esperar en una noche así, buena parte de su daño llegó desde el perímetro: 30 de sus puntos vinieron desde el triple, con un brillante 10 de 16 en lanzamientos exteriores.
Con esa exhibición, Murray se une a JR Smith como el segundo jugador en la historia de los Nuggets que ha anotado 10 triples o más en varios partidos. No está mal para una franquicia que ya tiene bastante con seguir el ritmo de su estrella serbia.
La victoria deja a Denver con un balance de 49-28, con el billete para los playoff ya asegurado y la tercera posición del Oeste todavía en el radar, persiguiendo a los Lakers.