Una publicación aparentemente inocua de la UEFA en redes sociales ha reavivado una amarga rivalidad, desatando una oleada de protestas y reacciones de los aficionados de la AS Roma contra el club español Sevilla. La polémica se centra en un reciente intercambio online que ha vuelto a sacar a la luz una herida de casi un año.

La chispa que encendió el fuego

Todo comenzó cuando las cuentas oficiales de la UEFA publicaron una foto conmemorativa de la final de la Europa League 2023. La imagen mostraba a los dos equipos—Sevilla y AS Roma—entrando al terreno de juego del Puskás Aréna de Budapest antes de su enfrentamiento del 31 de mayo de 2023. El Sevilla, que ganó ese partido en la tanda de penaltis tras un empate 1-1 en la prórroga, decidió compartir la publicación de la UEFA con un añadido.

El club español acompañó la republicación con una foto de su exdelantero, Youssef En-Nesyri, besando el trofeo tras la victoria. El pie de foto, dirigido "del administrador a todos los aficionados de la Roma en los comentarios", fue percibido como una provocación deliberada. Este movimiento desencadenó inmediatamente una avalancha de reacciones airadas de la afición giallorossi en todas las plataformas de redes sociales.

Los aficionados de la Roma responden

La respuesta de los seguidores de la Roma fue rápida y creativa. Muchos acudieron a la sección de comentarios para publicar el logo de la segunda división española, una referencia directa a los problemas actuales del Sevilla en La Liga y su ausencia de competición europea esta temporada. Otros centraron su enfado en el arbitraje de aquella fatídica noche.

Numerosas referencias y fotomontajes apuntaron al árbitro inglés Anthony Taylor, cuyo desempeño fue muy criticado por la Roma, especialmente por su entonces entrenador José Mourinho. Circulaban imágenes editadas que mostraban a Taylor vistiendo la camiseta del Sevilla o incluso reemplazando el trofeo de la Europa League en la foto, con En-Nesyri apareciendo besando al árbitro. La conclusión práctica aquí es clara: en la era digital, la estrategia de redes sociales de un club puede tener consecuencias inmediatas y tangibles, avivando las llamas de la rivalidad mucho después del pitido final.

Casi un año después, parece que la batalla de Budapest aún se libra—no en el césped, sino en la sección de comentarios. Este incidente sirve como un claro recordatorio de lo rápido que puede escalar el compromiso online, convirtiendo una simple publicación conmemorativa en un verdadero dolor de cabeza de relaciones públicas.