Las bolsas europeas descontaban a media mañana una posible intensificación del conflicto en Oriente Medio y reaccionaron con caídas importantes. Frankfurt cedió 1,6%, Milán y Londres perdieron 1,1% cada una y París bajó 1%. En Estados Unidos los futuros marcaban casi un 1% de descenso.
Mercados y energía: subidas del petróleo, nervios en la renta fija
El mercado energético fue el protagonista. El crudo Brent subió un 3,8% hasta situarse en 106,1 dólares por barril, y el WTI avanzó un 3,5% hasta 93,5 dólares. La amenaza sobre rutas y suministro elevó la prima de riesgo de los mercados.
En renta fija se produjo un movimiento de venta por miedo a un repunte de la inflación. Los rendimientos de los bonos italianos (BTP) se incrementaron 11 puntos básicos, acercándose al 3,94%, y la diferencia con el bund alemán subió hasta los 92 puntos básicos.
Qué dice la OCDE sobre el conflicto y la economía
La OCDE publicó unas Proyecciones Económicas Intermedias en las que advierte que, si el conflicto en Oriente Medio persiste, pesará sobre el crecimiento mundial y aumentará la inflación. Entre las ideas principales del informe destacan:
- Las medidas públicas para mitigar el impacto del alza de los precios de la energía deben ir dirigidas a quienes más lo necesitan, para no distorsionar incentivos.
- Se recomienda mantener incentivos adecuados y reducir el consumo energético.
- En el medio y largo plazo, aumentar la eficiencia energética y disminuir la dependencia de combustibles fósiles importados es clave para reducir la exposición a futuras tensiones geopolíticas.
Efectos concretos sobre oferta y precios
La OCDE subraya que interrupciones en el transporte marítimo, por ejemplo en el Estrecho de Hormuz, o daños en infraestructuras energéticas han provocado ya aumentos de precios y alteraciones en el suministro de energía y materias primas esenciales, como los fertilizantes. Si estos aumentos de precio se mantienen, elevarán los costes para las empresas y la inflación, con consecuencias negativas para la actividad económica.
Revisiones para Italia y la eurozona
La OCDE ha recortado sus previsiones para Italia: el crecimiento del PIB sería del 0,4% en 2026, 0,2 puntos menos que en las estimaciones de diciembre, y del 0,6% en 2027, 0,1 puntos menos. La inflación italiana pasaría del 1,6% en 2025 al 2,4% en 2026, cifra que la OCDE sitúa 0,7 puntos por encima de lo previsto anteriormente.
Para la eurozona en su conjunto, el informe prevé una contracción del ritmo de crecimiento, del 1,4% en 2025 al 0,8% en 2026, por el efecto del alza de los precios energéticos, y una recuperación al 1,2% en 2027.
Panorama global: crecimiento e inflación
- El crecimiento mundial se moderaría al 2,9% en 2026 y subiría al 3,0% en 2027.
- La OCDE apunta que, antes de la escalada, la economía global mostraba resistencia, impulsada por la inversión asociada a la inteligencia artificial y por condiciones financieras y fiscales favorables.
- Para el G20, la inflación media aumentaría al 4,0% en 2026, 1,2 puntos por encima de las previsiones de diciembre, y descendería al 2,7% en 2027 si las tensiones sobre los precios energéticos se relajan.
Respecto a grandes economías, la OCDE espera una desaceleración gradual en Estados Unidos, y una ligera moderación en China en 2027. En la eurozona el impacto de la energía y de políticas fiscales más restrictivas en algunos países limitará la actividad, aunque se espera cierta recuperación en 2027.
Política monetaria y recomendaciones finales
La OCDE insta a las autoridades monetarias a mantenerse vigilantes, para que las expectativas de inflación sigan bien ancladas. Añade que podrían ser necesarios ajustes en la política monetaria si los precios se generalizan o si la perspectiva de crecimiento empeora de forma significativa.
En resumen, la combinación de mayor volatilidad en los mercados, subidas de la energía y riesgos geopolíticos ha obligado a la OCDE a rebajar previsiones y a pedir respuestas focalizadas y medidas estructurales orientadas a reducir la dependencia energética. Los riesgos están sobre la mesa: subirán costes e inflación si el conflicto continúa.
¿Qué debería vigilar un lector medio?
- Precios del petróleo y posibles interrupciones en rutas clave de suministro.
- Movimientos en los rendimientos de los bonos, que afectan al crédito y al coste de financiación.
- Medidas públicas específicas para proteger a los hogares más vulnerables sin incentivar consumos elevados de energía.