Un recorte de gran tamaño

Oracle ha despedido a unas 10.000 personas, según afirmó a la BBC un empleado que habló recientemente con la cadena.

El recorte llega en un momento incómodo para la industria de la IA, donde cada vez se oye más la pregunta de si la fiesta empieza a mostrar grietas. No ayuda demasiado que Oracle esté gastando con fuerza para seguir el ritmo de la demanda de centros de datos, mientras algunas tecnológicas confían en que la propia IA termine compensando parte de la reducción de personal.

«Hoy, Oracle ha llevado a cabo una reducción significativa de plantilla que ha afectado a algunas de las personas más talentosas, comprometidas y con mejor rendimiento con las que he tenido el privilegio de trabajar.

Seamos claros: esto no ha sido una medida ligada al rendimiento. Las personas afectadas no fueron despedidas por nada de lo que hicieron, o dejaron de hacer».

Más señales de tensión en el sector

La noticia llega también después de que OpenAI cancelara su app Sora y de que Disney se retirara de un acuerdo de inversión de 1.000 millones de dólares. Ambos episodios han alimentado la sensación de que el mercado de la IA podría estar notando cierta presión, o al menos de que a OpenAI no le faltan sobresaltos.

Aun así, la misma OpenAI cerró hoy una ronda de financiación de 122.000 millones de dólares. Vamos, que por interés y dinero no parece estar pasando precisamente apuros.