Un plan sin medias tintas

Andy Milne, 62 años y profesor jubilado, ha decidido poner a la venta su segunda vivienda en el norte de Inglaterra para financiar su viaje al Mundial. Su objetivo es recaudar £350,000, la cantidad que calcula que necesitará para seguir a la selección durante todo el torneo.

Un aficionado con historial

Milne, que actualmente vive en Tailandia, es una figura conocida entre los seguidores de Inglaterra. Suele aparecer con una réplica del trofeo de la Copa del Mundo y suma una larga trayectoria asistiendo a torneos.

  • Ha estado en ocho Mundiales masculinos.
  • Asistió al Mundial femenino de 2023.
  • Si asiste al próximo torneo masculino, será su noveno Mundial masculino y el décimo en total siguiendo a Inglaterra.

Por qué vende la casa

Según explicó a The Mirror, la propiedad ha sido una segunda residencia durante 27 años. Su frase fue directa: "La voy a poner en el mercado porque la vendo para ir al Mundial. Hemos tenido una segunda casa durante 27 años, así que parecía el momento adecuado para recuperar ese dinero".

Itinerario y costes

Milne planea viajar a Estados Unidos el 3 de junio y quedarse aproximadamente siete semanas para ver todo el torneo. Su calendario de fases de grupo para Inglaterra incluye:

  • 17 de junio: Inglaterra contra Croacia en Dallas.
  • 23 de junio: Inglaterra contra Ghana en Foxborough, Massachusetts.
  • 27 de junio: Inglaterra contra Panamá en Nueva Jersey.

El desplazamiento entre sedes y la duración del viaje justifican el gran presupuesto que busca reunir.

La queja de los aficionados contra la organización

Los costes se agravan por las críticas generales hacia la política de precios de la organización del torneo. Grupos de aficionados calificaron en diciembre la venta de entradas como una "traición monumental", señalando que en la venta general los precios iban desde $140 para los partidos de fase de grupos hasta $8,680 para la final.

Tras esa reacción, la organización ofreció algunas entradas a $60. Aun así, para alguien que quiere ver varios partidos en distintas ciudades, el total puede subir rápidamente.

Conclusión

La decisión de Milne es clara: priorizar la experiencia de seguir a su selección por el mundo. Para él, vender una propiedad que llevaba años como segunda residencia es la forma práctica de asegurarse el viaje. No es una decisión para quien valore la estabilidad financiera por encima de las emociones de los eventos deportivos, pero para un aficionado veterano cada Mundial parece justificar el gasto.