La participación sigue creciendo
Electronic Gaming Development Company (EGDC), una firma de inversión con sede en Arabia Saudí, ha aumentado su participación en Capcom en más de un 1 %. La noticia se conoció a primera hora de hoy a través de GameBiz, que situó la cuota de EGDC en el 6,04 % tras la compra.
Según el informe de relaciones con inversores de Capcom, fechado el 31 de diciembre de 2025, ese nuevo nivel de inversión colocaría a EGDC en el cuarto puesto de la lista de principales accionistas de la compañía. Nada mal para alguien que acaba de llegar a la mesa y ya pide sitio fijo.
Un peso cada vez más visible
De acuerdo con los datos agregados de MarketScreener, la inversión de Electronic Gaming Development Company en Capcom tendría un valor aproximado de 617 millones de dólares. Y no es la única firma saudí con presencia en la editora japonesa.
La misma plataforma identifica a Ayar First Investment, una firma con sede en Riad, como otro de los grandes accionistas de Capcom. A comienzos de este año, Ayar también mantenía inversiones destacadas en Nintendo, Nexon y Bandai Namco.
Por delante de EGDC y Ayar solo aparecen Crossroad, un importante accionista y gestora de activos con sede en Japón, y la propia Capcom.
Un plan de inversión que ya venía de antes
En un informe reciente de GameBiz.jp se explicó que EGDC es una empresa constituida bajo la MiSK Foundation, una organización creada por el príncipe Mohammed bin Salman.
La presencia saudí en la red de inversiones de Capcom no es un fenómeno antiguo, pero sí cada vez más evidente. En enero de 2026, Ayar First Investment aseguró una participación del 6,6 % en la compañía japonesa, desplazando a JP Morgan Chase. Esa estrategia de inversión se ha centrado en varios desarrolladores y editores japoneses de éxito, algo que muchos han interpretado como un movimiento continuado para diversificar la huella económica saudí.
En los últimos años, además, el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí ha tomado el control de Scopely a través de Savvy Games y ha participado en una tentativa de compra de Electronic Arts por hasta 55.000 millones de dólares.
En resumen, Arabia Saudí no parece precisamente estar mirando el sector japonés desde la distancia.



