Bartomeu responde a las acusaciones

Joan Laporta ha sido reelegido presidente del FC Barcelona para un nuevo mandato, respaldado por buena parte de la masa social y por una narrativa bastante útil: la de haber sacado al club del pozo financiero en el que se encontraba. En Barcelona, como casi siempre, el debate económico nunca llega solo y rara vez llega limpio.

La gestión de Josep Maria Bartomeu dejó al club con una estabilidad financiera muy dañada, algo que ya forma parte del consenso general desde hace tiempo. Entre renovaciones de contrato generosas hasta el exceso y operaciones de fichaje muy cuestionadas, su etapa sigue siendo un combustible inagotable para las críticas. También han persistido sospechas sobre posibles irregularidades en ciertas transacciones, especialmente en las que implicaron a Arthur Melo y Miralem Pjanic.

"No arruinamos al Barça"

Bartomeu ha salido ahora a defender su mandato en una entrevista reciente, rechazando de plano las acusaciones de mala gestión que Laporta y su equipo han dirigido contra él.

"No arruinamos al Barça. Con nosotros se habría resuelto el problema del fair play y Messi también se habría quedado", afirmó.

El expresidente fue todavía más lejos al negar que el club hubiese quedado hundido bajo su dirección.

"El Barcelona no estaba arruinado en absoluto, esa narrativa procede de la nueva directiva", añadió.

La pandemia, según Bartomeu, lo cambió todo

En su explicación, Bartomeu insistió en que durante su etapa, incluyendo los años de Sandro Rosell y los suyos, el club generó beneficios relevantes y también obtuvo títulos.

"Durante nuestro periodo, incluida la presidencia de Sandro Rosell y la mía, el club generó beneficios importantes y ganó títulos", sostuvo.

Para él, el auténtico punto de inflexión llegó con la pandemia, que provocó pérdidas enormes de ingresos por el cierre del estadio, de las tiendas y de otras vías de negocio. Nada como un virus global para arruinar el relato más conveniente.

Las pérdidas de 2021, en el centro de la disputa

Preguntado por el hecho de que el club declarara menos pérdidas en 2021 tras la llegada de Laporta, Bartomeu aprovechó para criticar de nuevo a la actual directiva.

"El club aprobó 555 millones de euros en pérdidas en 2021, pero declaró solo 280 millones a las autoridades fiscales. Esas eran las pérdidas reales causadas por la COVID", dijo.

También aseguró que inflar esas cifras fue un error grave de la nueva junta.

"Inflar esas pérdidas fue un gran error de la directiva de Joan Laporta. Eso llevó a perder el fair play financiero", afirmó.

Y remató su defensa con una conclusión bastante autocelebratoria:

"Bajo nuestra gestión, el FC Barcelona no habría perdido el fair play financiero".

Barça Studios y Nike, dos asuntos que siguen dando vueltas

Bartomeu también habló de dos proyectos que tuvieron peso en la economía del club: Barça Studios y el acuerdo con Nike.

Sobre la primera iniciativa, explicó que era una de las más valoradas por los inversores por su potencial en el contenido audiovisual.

En cuanto a Nike, señaló que el acuerdo permitía al club tener tiendas propias en todo el mundo, aunque hubo tensiones porque la marca estadounidense no quería que el Barcelona desarrollara su propia línea de ropa casual.

El intercambio vuelve a dejar claro que en el Barça el pasado nunca termina de pasar. Solo cambia de portavoz.