GENOVA - Tras cosechar tres victorias en las últimas cuatro jornadas, Daniele De Rossi pide calma y concentración al grupo y a la afición. Con nueve puntos de ventaja sobre la antepenúltima plaza, el entrenador del Genoa recuerda que "no estamos salvados" de cara al partido de casa de mañana, viernes, contra el Udinese.
De Rossi subraya que la temporada no termina mañana y que después viene un parón. En sus palabras, "no podemos llegar a la pausa con un mal resultado, sobre todo porque jugamos en casa y aún no estamos salvados". Añadió que existe el factor Ferraris, algo que conoce bien por experiencia, pero matizó con ironía práctica: "no podemos esperar que el estadio empuje el balón dentro de la portería porque no hay estadio que marque goles".
El técnico pidió compromiso: "Si hacemos un partido con entrega, agresividad y lucha todo parecerá más fácil". También dejó claro que le gustaría que el ambiente en el estadio fuera similar al de los últimos encuentros, porque para él sería una gran ventaja llegar al parón con buenas sensaciones.
El llamamiento de De Rossi
El Genoa vuelve al Ferraris después de la victoria ante la Roma y con el ánimo todavía alto tras lo vivido en Verona. De Rossi valoró ese estado anímico: "Es bonito volver al campo cuando has ganado la última jornada o cuando la última imagen del estadio es la gente celebrando y aplaudiendo". Pero insistió en que la clasificación no está asegurada: "No estamos salvados, idealmente querríamos estar en una buena posición, pero faltan pocos puntos".
El entrenador no quiere bajar la intensidad: "No puedo imaginar un equipo que salga menos intenso que contra la Roma o el Torino. Quiero ver esa química entre aficionados y jugadores que convierta el Ferraris en una verdadera bolgia".
Atención al rival
Sobre el Udinese, De Rossi advirtió que será un duelo exigente. Comentó que el equipo rival tiene "cuatro o cinco jugadores de altísimo nivel, como Zaniolo, Davies o Solet", y que su plantilla, aunque físicamente parecida a la del Verona, ofrece mayor calidad. "Será un partido muy difícil", concluyó, y recalcó que no subestimaron al Verona y que tampoco lo harán con el Udinese.
Resumen: Genoa necesita mantener la atención y aprovechar el apoyo del público en el Ferraris para sumar antes del parón. De Rossi pide intensidad, lucha y la ayuda de la afición, pero recuerda que el resultado depende del equipo en el campo.