El Gobierno de Estados Unidos autorizó de forma temporal la venta de ciertos cargamentos de petróleo iraní durante 30 días, con el objetivo declarado de bajar la presión sobre los precios del crudo mientras continúa la llamada Operation Epic Fury. Sí, suena a nombre de videojuego, pero en este caso impacta directamente en la gasolina que pagamos.

Qué ha motivado el cambio

Los precios del petróleo superaron los 100 dólares por barril luego de los ataques aéreos estadounidenses contra Irán el mes pasado. A ese efecto se sumaron dos factores importantes:

  • Golpes israelíes a un gran yacimiento de gas en alta mar perteneciente a Irán.
  • El cierre por parte de Irán del estrecho de Ormuz, vía clave para el transporte de petróleo y gas a nivel mundial.

La autorización y su alcance

La autorización fue formalizada por el Departamento del Tesoro y tiene una vigencia de 30 días. Se trata de una licencia general que permite ciertas ventas de petróleo iraní que hasta ahora estaban sujetas a sanciones estrictas.

Qué dicen los responsables

Funcionarios estadounidenses describen la medida como una maniobra temporal para usar esos barriles contra el propio Gobierno iraní y así intentar contener los precios. Según uno de los portavoces, Irán tendrá "dificultad para acceder a cualquier ingreso generado" por esas ventas.

En palabras textuales: "Estados Unidos seguirá manteniendo la presión máxima sobre Irán y su capacidad para acceder al sistema financiero internacional", afirmó el funcionario.

El presidente también comentó sobre el impacto en los precios. Dijo que esperaba un escenario peor: "En realidad esperaba que fuera peor. Pensé que los precios del petróleo subirían mucho más".

El mismo portavoz del Gobierno añadió que, pese a la perturbación a corto plazo, confía en que la suspensión temporal de sanciones acabará beneficiando la economía estadounidense en el largo plazo, porque "no hay prosperidad sin seguridad".

Críticas y reacciones

La decisión no tardó en recibir críticas desde el Congreso. La senadora demócrata Jeanne Shaheen de New Hampshire, miembro destacado del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, afirmó que la relajación de sanciones supone un "salvavidas financiero" para el Gobierno iraní mientras los estadounidenses siguen notando el impacto de la guerra en sus bolsillos.

Shaheen resumió su postura con una frase contundente: "Decir que el presidente no tiene un plan es quedarse corto".

Qué puede significar para los conductores y la política

En lo inmediato, la medida busca aliviar el aumento de precios en los combustibles. En lo político, representa una modificación parcial de la estrategia de presión económica contra Irán, aunque las autoridades insisten en que la presión continuará por otras vías.

En resumen: se autoriza petróleo iraní por un mes para intentar calmar el mercado, el Gobierno promete seguir restringiendo el acceso financiero de Irán y hay quienes ven la jugada como un respiro económico no exento de coste político.