La reciente escalada en el conflicto entre EEUU, Israel e Irán ha colocado al petróleo ruso en una posición privilegiada. Tras una llamada entre los líderes de EEUU y Rusia el 10 de marzo, la Casa Blanca decidió conceder exenciones temporales a sanciones relacionadas con el crudo ruso para algunos países, con el objetivo oficial de aliviar la escasez provocada por el cierre de estrecho de Ormuz.
Qué ha cambiado y por qué importa
Ormuz es la única salida marítima directa del Golfo hacia aguas abiertas y, en tiempos normales, transporta alrededor del 20% del petróleo y gas mundial. Con su cierre efectivo, analistas calculan que están «encerrados» cerca de 20 millones de barriles diarios de crudo del Golfo, y la Agencia Internacional de la Energía estima un déficit de unos 8 millones de barriles por día.
El resultado inmediato: los precios se han desbocado. El crudo Brent superó los 100 dólares por barril, y la mezcla rusa Urals pasó de cotizar por debajo de 60 dólares a rondar los 90, reduciendo la tradicional prima de descuento que sufría por las sanciones.
¿Cómo aprovecha Rusia la situación?
Según datos del Centre for Research on Energy and Clean Air, Rusia obtuvo unos 672 millones de euros adicionales en ventas de petróleo durante las primeras dos semanas del conflicto, periodo que, según informes, comenzó el 28 de febrero con ataques sobre Teherán que habrían provocado la muerte del ayatolá Ali Khamenei y otros altos cargos iraníes.
Expertos señalan que, al permitir temporalmente más cargamentos rusos hacia ciertos compradores, Washington ha abierto una ventana para que Moscú aumente volúmenes y ingresos, convirtiendo al crudo ruso en la oferta «comodín» mientras persiste el bloqueo iraní.
Quién está comprando ahora
- India: Ha aumentado compras en las últimas semanas y fue el primer país en recibir una exención temporal de la Tesorería de EEUU para crudo ruso ya embarcado. Informes citan ejemplos de tanqueros originalmente rumbo a China que cambiaron destino a puertos indios.
- China: Sigue siendo un comprador clave y, junto con la India, absorbe la mayor parte de las exportaciones marítimas rusas.
- Turquía: Usa crudo ruso para estabilizar su mercado interno ante problemas de suministro gasístico.
- Refinerías pequeñas y menos reguladas: Una flota «en la sombra» continúa moviendo crudo ruso a plantas en el Sudeste Asiático y Oriente Medio, con maniobras como transferencias barco a barco para ocultar el origen.
Tanqueros que cambian de rumbo
Datos de seguimiento de cargamentos muestran que varios tanqueros modificaron su trayecto en pleno viaje, desviándose de China hacia India. Un ejemplo citado en medios indios fue el buque Aqua Titan, ahora esperado en New Mangalore tras ser fletado por una refinería local.
El reencuadre logístico responde tanto a la búsqueda de crudo más barato como a la complejidad creciente de seguros y riesgos en rutas largas que atraviesan zonas en conflicto.
Y si EEUU vuelve a imponer sanciones, ¿seguirán comprando?
Los analistas dicen que, ante la falta de alternativas fáciles, países como India podrían continuar importando crudo ruso aunque se reinstauren sanciones secundarias, pero exigirían descuentos mayores para cubrir riesgos legales y financieros. Al mismo tiempo, si la interrupción en el Golfo persiste, es probable que EEUU extienda las exenciones temporales por motivos de seguridad energética.
Otros posibles beneficiarios
Noruega y Canadá aparecen como candidatos a ganar mercado adicional, pero su capacidad para acelerar entregas a corto plazo está limitada por infraestructura y cuellos de botella en oleoductos y terminales. Noruega ha afirmado su intención de mantener producción alta para apoyar la seguridad energética europea, y Canadá estudia formas de aumentar exportaciones hacia la costa del Golfo de EEUU.
Conclusión
La combinación del cierre de Ormuz, la reacción de mercados y la decisión temporal de Washington ha situado al petróleo ruso en una posición de ventaja. Quiénes se beneficien a medio plazo dependerá de la duración del conflicto, de decisiones políticas sobre sanciones y de la capacidad real de otros productores para aumentar oferta en pocas semanas.