Aviso: hay spoilers del final de la segunda temporada.

Un cierre que mezcla ciencia ficción y conspiración real

La segunda temporada de Paradise ha ido acumulando giros, tragedias y preguntas incómodas desde el primer episodio. Hubo una muerte especialmente dura en el capítulo 4, el misterio en torno a Dylan, el hijo de Sinatra, y esos sangrados de nariz que ya anunciaban que algo no iba precisamente bien. Nada de esto era tranquilo, pero la serie todavía se guardaba un último golpe.

La gran incógnita resultó ser alguien llamado “Alex”, que al final se revela no como una persona, sino como un ordenador cuántico de enorme capacidad capaz de predecir el futuro y aplicar correcciones a la realidad. Dicho de otro modo: la máquina ha terminado creando una línea temporal alternativa, y los sangrados serían una consecuencia directa de ese proceso.

En sus últimos momentos, Sinatra le encarga a Xavier que vaya a un segundo búnker subterráneo situado bajo el aeropuerto de Denver para apagar a Alex y, con ello, intentar salvar el mundo. Y es precisamente ese detalle el que ha vuelto locos a muchos espectadores, porque el aeropuerto de Denver arrastra desde hace años un buen puñado de teorías conspirativas sobre el fin del mundo. La televisión, una vez más, ha decidido tomar la ruta más rara posible y pisar el acelerador.

El aeropuerto de Denver, supuestamente, esconde un búnker para la élite

En el tramo final del episodio, Paradise muestra brevemente el aeropuerto de Denver, incluido su célebre caballo escultórico, y deja claro que el ordenador cuántico Alex está oculto bajo tierra. La revelación de que existe un segundo búnker desató la reacción inmediata de los fans en Reddit.

Uno de ellos resumió el estado de ánimo general con bastante claridad: “Estoy ALUCINADO. Como gran fan de las teorías conspirativas, ¿el aeropuerto de Denver? No, esta serie es literalmente perfecta”.

Otros usuarios se preguntaron qué tenía de especial ese lugar, y la respuesta más compartida fue igual de directa: existen desde hace años teorías sobre un búnker subterráneo bajo el aeropuerto, supuestamente usado como instalación secreta del Gobierno o incluso como sede de los Illuminati, según cuánto cariño tenga cada uno por el disparate de turno.

¿Por qué se asocia tanto al aeropuerto con estas historias? Para empezar, abrió en 1995 y fue construido por una empresa llamada New World Airport Commission, que ya no existe. Para algunos, eso no es una simple rareza administrativa, sino una pista de que detrás estaba en realidad el llamado Nuevo Orden Mundial, otra de esas ideas que convierten cualquier detalle en una prueba de que alguien, en algún sitio, está organizando el planeta en secreto.

A eso se suman los rumores sobre los túneles ferroviarios subterráneos y un sistema de equipaje que cayó en desuso, que los conspiracionistas interpretan como la fachada de unos hipotéticos refugios para cuando llegue el apocalipsis. Y, como siempre que una teoría no es lo bastante extravagante, también aparecen los lizard people, porque aparentemente nunca hay suficiente.

El aeropuerto, por su parte, ha jugado durante años con todo esto. Ha llegado a exhibir carteles con bromas sobre personas lagarto y sobre la construcción de la supuesta sede de los Illuminati. Una manera elegante de decir: sí, sabemos perfectamente lo que decís de nosotros, y vamos a seguir alimentándolo un poco más.

Puede que todo esto sea falso. O puede que sea justo lo que las lagartijas quieren que pensemos. En cualquier caso, la serie ha encontrado una forma bastante eficaz de convertir una teoría vieja en un recurso dramático muy útil.

Y sí, también aparece el famoso Blucifer

Para quienes no sean de Estados Unidos, la imagen del final puede resultar todavía más extraña: ese caballo azul brillante, con ojos rojos iluminados, colocado en el exterior del aeropuerto. No es un invento de los guionistas. Existe de verdad, y su historia es bastante más inquietante de lo que una escultura pública normal debería permitirse.

Se trata del Blue Mustang, una figura de fibra de vidrio de un caballo encabritado, creada por Luis Jiménez para el aeropuerto. La obra se instaló en 2008, aunque el artista murió antes, en 2006, cuando una parte de la escultura se desprendió en su estudio de Nuevo México. El accidente le seccionó una arteria de la pierna y quedó atrapado contra una viga de acero.

Por su aspecto, la estatua acabó ganándose el apodo de “Blucifer”. Hay quien incluso cree que representa a uno de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, lo cual encaja sorprendentemente bien con una serie postapocalíptica que ya iba sobrada de mal rollo.

En redes, muchos fans celebraron verlo en pantalla y algunos empezaron a teorizar con que la estatua podría acabar desempeñando un papel decisivo en el siguiente giro de la historia. Uno escribió: “Creo que esto está adelantando que Alex será el villano de la temporada 3, justo debajo de un caballo demoníaco que mató a su propio creador...”. Otro remató con una idea todavía más directa: “Giro argumental: el caballo caerá encima de ALEX y destruirá el ordenador”.

Hasta que sepamos cómo encajan Blucifer y las conspiraciones del aeropuerto de Denver en el futuro de Paradise, siempre queda echar un ojo a las series más esperadas de 2026. Porque si algo ha dejado claro este final es que la discreción nunca fue su prioridad.