Un intento de inversión antes de la ofensiva
Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos y uno de los defensores más firmes de la guerra contra Irán dentro del Gobierno de Trump, vuelve a estar en el centro de una historia incómoda. Según ha informado el Financial Times, un bróker que trabaja para él trató de colocar una inversión de gran tamaño en empresas del sector de la defensa en las semanas previas al inicio de la operación militar Epic Fury. Porque, claro, nada transmite serenidad institucional como sondear un producto ligado a la industria armamentística justo antes de una campaña bélica.
De acuerdo con tres personas conocedoras de los hechos, en febrero el asesor del jefe del Pentágono en Morgan Stanley contactó con BlackRock para evaluar una inversión multimillonaria en el fondo Defense Industrials Active ETF, gestionado por la firma estadounidense, antes de que comenzara la acción militar.
Qué fondo era y por qué importa
BlackRock, Morgan Stanley y el Pentágono se negaron a hacer comentarios, según el diario londinense. El fondo, identificado por el ticker IDEF, gestiona 3.200 millones de dólares y, según la propia gestora, busca oportunidades de crecimiento invirtiendo en compañías que podrían beneficiarse del aumento del gasto público en defensa y seguridad, en un contexto de fragmentación geopolítica y competencia económica. Una descripción bastante elegante para decir que el mundo se está poniendo peor y alguien ha decidido monetizarlo.
Entre sus principales posiciones figuran los conglomerados de defensa RTX, Lockheed Martin y Northrop Grumman, todos ellos con el Departamento de Defensa estadounidense entre sus mayores clientes. También aparece Palantir, la empresa de análisis e integración de datos que ocupa un lugar destacado en las estrategias del Pentágono.
La operación no llegó a cerrarse
La inversión que se barajó finalmente no se ejecutó, porque el fondo no estaba aún disponible para los clientes de Morgan Stanley. El ETF se lanzó en mayo del año pasado y, aunque estos productos están pensados para comprarse y venderse con una facilidad parecida a la de las acciones, la realidad es algo menos generosa: la mayoría de las grandes plataformas solo ofrece una parte de los más de 14.000 ETF que existen hoy.
No está claro si el bróker de Hegseth acabó buscando otro fondo vinculado a la defensa para mover ese dinero. Lo que sí se sabe es que IDEF, cotizado en el Nasdaq, ha subido un 28% en el último año. En cambio, no le ha ido tan bien en el corto plazo: en el último mes ha caído casi un 13%.
El detalle que más ruido puede generar es evidente. Que alguien del entorno financiero de Hegseth estuviera listo para entrar en un producto de defensa justo cuando el departamento que él dirige se preparaba para lanzar una campaña militar a gran escala no ayuda precisamente a evitar sospechas ni titulares incómodos. Y ya sabemos lo mucho que disfruta Washington de una controversia que se alimenta sola.