Un error muy humano en plena carrera mundial

En la intensa carrera world first de la expansión Midnight, un jugador profesional fue expulsado al menú de inicio justo en medio de una pelea contra un jefe del nuevo raid Voidspire. Lo peor no fue el boss, fue la advertencia de que su suscripción había expirado.

Qué ocurrió

  • El jugador en cuestión, Imfiredup, estaba participando en la carrera por el primer mundo.
  • Su juego se congeló durante la pelea y apareció la pantalla de inicio con el aviso de suscripción caducada.
  • El momento quedó registrado porque la perspectiva del jugador se estaba transmitiendo en directo en el canal del raid leader.
  • Imfiredup explicó después, entre risas, que había comprado un token de WoW pero se le olvidó usarlo.

Reacción en directo

Los miembros del equipo reaccionaron como profesionales y siguieron concentrados en el boss, pero el chat de la retransmisión no perdonó: muchos mensajes con emojis de risa y «LMAO» aparecieron a raudales. Cuando la pelea empezó a tornarse complicada, el raid leader pidió resetear mientras intentaba no reírse demasiado.

Por qué esto pasa más de lo que parece

A nivel competitivo se usan varias cuentas y personajes listos para cualquier cambio de estrategia. Eso significa que los equipos deben gestionar muchas cuentas al mismo tiempo, y llevar la cuenta de los días que quedan en cada suscripción es más fácil decirlo que hacerlo. Por eso, en las carreras world first es relativamente común que algún jugador tenga este tipo de despiste.

Curiosamente, no es la primera vez que este jugador aparece en titulares por una jugada polémica: hace un par de años fue noticia por arriesgar su cuenta para conseguir un aumento de daño del 4%, y eso también se vio en directo.

Cómo acabó

Tras unos minutos, el equipo volvió a intentarlo y siguió avanzando en el encuentro. No se registraron más caducidades de suscripción durante la retransmisión, aunque varios jugadores bromeaban sobre no comprobar el tiempo restante de sus cuentas por miedo a desconectarse en cualquier momento.

Al final, fue un recordatorio sencillo: por mucha estrategia y coordinación que haya, a veces lo que tumba a un pro no es la mecánica más compleja, sino un olvido administrativo.