La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, aseguró en la Casa Blanca que ella y el presidente estadounidense son "mejores amigos" y que juntos pueden lograr una Japón más fuerte y una América más próspera. La declaración llegó horas después de un intercambio incómodo en el Despacho Oval, cuando el presidente hizo un chiste de mal gusto sobre el ataque a Pearl Harbor.

El comentario que cortó la risa

Durante una rueda de prensa informal en el Despacho Oval, un periodista japonés preguntó por qué Estados Unidos no había avisado a sus aliados, incluido Japón, sobre una campaña de ataques aéreos que había comenzado el 28 de febrero. El presidente respondió que quería que los ataques fueran una "sorpresa" y añadió: "¿Quién sabe más sobre sorpresa que Japón?", en referencia al ataque de Pearl Harbor de 1941. Luego añadió: "¿Por qué no me avisaste sobre Pearl Harbor, OK?"

La risa dispersa se apagó y la sala quedó en silencio. La expresión de Takaichi pasó de una sonrisa a ojos muy abiertos. Más tarde, en una cena en la Casa Blanca, la primera ministra elogió de nuevo a Trump y le deseó por anticipado un "feliz cumpleaños" a su hijo menor, Barron.

Reacciones en redes

  • Varios usuarios describieron la escena como incómoda y señalaron que la primera ministra parecía mortificada.
  • Se criticó que la broma se dirigiera a un hecho histórico doloroso para ambos países y generó comentarios de desaprobación en Japón y en el extranjero.

Contexto histórico

El ataque sorpresa a Pearl Harbor, ocurrido el 7 de diciembre de 1941, provocó la muerte de más de 2.400 miembros del personal militar estadounidense y casi 1.200 heridos. Las bombas y los proyectiles hundieron cuatro acorazados y dejaron gravemente dañados a otros cuatro. Fue el ataque más mortífero en suelo estadounidense hasta los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Diplomacia y seguridad: del chiste a la política

En medio del bochorno por la broma, ambos dirigentes trataron de centrar la atención en temas de seguridad. Japón formó parte de una declaración conjunta con Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Países Bajos en la que expresó su disposición a contribuir para garantizar el paso seguro por el estrecho de Hormuz, cerrado por Irán como consecuencia de los bombardeos entre Estados Unidos e Israel.

Takaichi calificó el cierre del estrecho como una "situación de seguridad muy grave" que supone un "golpe enorme" para la economía mundial. Al mismo tiempo, mostró confianza en la capacidad de Trump para gestionar la crisis: "Creo firmemente que solo usted, Donald, puede lograr la paz en todo el mundo", dijo, añadiendo que está dispuesta a coordinar con otros socios internacionales para alcanzar ese objetivo.

Elecciones y prioridades

Takaichi llega a Washington tras una victoria contundente en las elecciones japonesas del mes pasado. Antes de viajar, declaró que haría todo lo posible por maximizar el interés nacional de Japón mientras la situación en Oriente Medio sigue siendo volátil.

En resumen, la visita combinó gestos diplomáticos y una escena incómoda que rápidamente se convirtió en tema de discusión pública. Entre elogios mutuos y críticas en redes, los dos líderes intentaron volver a la agenda de seguridad y cooperación económica.