El líder de Reform UK, Nigel Farage, tiene una actividad complementaria que le reporta ingresos: graba mensajes personalizados a pedido en la plataforma Cameo. Un análisis de más de 4.000 de esos vídeos revela que, además de felicitaciones y saludos, se incluyen encargos dirigidos a un grupo neonazi y a una persona implicada en disturbios.

El negocio de los mensajes pagados

Cameo es una plataforma donde figuras públicas cobran por grabar saludos o mensajes personalizados. Farage utiliza este servicio como una fuente adicional de ingresos. Los mensajes suelen ser breves y dirigidos a quien paga, con el formato típico de felicitaciones, bromas o declaraciones públicas cortas.

Qué mostró el análisis

  • Se revisaron más de 4.000 vídeos de Farage en la plataforma.
  • La mayoría son mensajes personales y promocionales, pero no todos.
  • Entre esos encargos se identificaron vídeos realizados para un grupo neonazi y para una persona implicada en disturbios.

Los hallazgos plantean preguntas sobre los criterios a la hora de aceptar encargos y sobre la responsabilidad pública de figuras con perfil político que utilizan estos servicios.

Posibles implicaciones

Aceptar pagos por mensajes personalizados no es ilegal en sí mismo. Sin embargo, cuando políticos o líderes públicos graban saludos para grupos o individuos con afiliaciones extremistas o implicados en acciones violentas, el asunto adquiere un componente ético y político.

Las cuestiones que surgen incluyen:

  • Si existen filtros o políticas en la plataforma para rechazar pedidos de grupos extremistas.
  • Cómo afecta la reputación pública de un político el hecho de aparecer en vídeos encargados por actores polémicos.
  • Qué responsabilidad tiene el propio político al aceptar esos encargos, aunque sea por una vía privada y remunerada.

En resumen, la práctica de vender mensajes personalizados puede ser una vía rápida para ganar dinero, pero cuando las solicitudes provienen de fuentes problemáticas, el pago no borra las consecuencias políticas y mediáticas.