MILÁN - El Milan prepara un mercado de verano activo y con cifras importantes. El objetivo número uno del club es confirmar su participación en la próxima Champions League para garantizar una base económica de entre 60 y 70 millones de euros. Con esa seguridad, la dirección incrementará el presupuesto para fichajes y espera sacar provecho de varias cesiones que podrían aportar más de 100 millones en total. La cuenta atrás, según la planificación, debe resolverse antes de la mitad de junio.

Dinero ya asegurado

Hay ingresos que ya son hechos, no suposiciones. Estos movimientos se activaron por cláusulas de juego o por acuerdos firmados en el pasado:

  • Alex Jiménez, vendido al Bournemouth. El extremo español alcanzó las 18 apariciones de al menos 45 minutos establecidas en su contrato, lo que activó un obligado pago de 20 millones de euros más bonus. Del montante, el Milan percibe el 50%, el resto corresponde al Real Madrid.
  • Tommaso Pobega, traspasado al Bologna por 7 millones de euros. El centrocampista formado en la cantera rossonera se marchó a título definitivo en febrero.
  • Álvaro Morata, con su cesión al Como convertida en compra obligatoria según el acuerdo del verano anterior, dejará al Milan unos 15 millones de euros.

Operaciones a punto de cerrarse

Algunas cesiones tienen condiciones cumplidas o casi cumplidas, y sólo dependen de pequeños detalles administrativos o deportivos:

  • Lorenzo Colombo, cerca de convertirse en jugador del Genoa. Las metas de goles y minutos fijadas en el contrato se han alcanzado; ahora falta que el Genoa asegure la permanencia para activar el pago de 10 millones de euros y el traspaso definitivo.
  • Samuel Chukwueze está cedido al Fulham con una opción de compra por 28 millones de euros incluyendo bonus. Sus actuaciones han sido irregulares, por lo que el club inglés deberá valorar si ejerce la opción. Además, el jugador no tiene claro si quiere continuar en la Premier.

Cesiones con menos probabilidades de ser definitivas

No todas las salidas en préstamo acabarán en traspaso permanente. En varios casos hay dudas, sobre todo por temas salariales o por falta de minutos:

  • Ismaël Bennacer, cedido a la Dinamo Zagreb con opción de compra. El club croata tiene reservas sobre el salario del centrocampista, por lo que la operación no parece segura. Si se completara, el Milan recibiría 10 millones de euros.
  • Yunus Musah, en préstamo en la Atalanta con una cláusula fijada en 26 millones de euros. Dado el uso limitado que está teniendo en Bergamo, lo más probable es que vuelva al Milan.
  • Christian Bondo, cedido a la Cremonese, también apunta a regresar salvo sorpresa.
  • Filippo Terracciano, cuyo derecho de compra por 4 millones de euros depende de que la Cremonese se mantenga en la máxima categoría, por lo que habrá que esperar al desenlace de la temporada.

Qué esperar

En resumen, el Milan parte de la premisa de asegurar ingresos de impacto con varias ventas ya formalizadas y otras condicionadas a resultados y decisiones de los clubes que han tomado jugadores en préstamo. Si se confirma la plaza en la Champions, la plantilla de Massimiliano Allegri podrá moverse con más libertad en el mercado. Para los aficionados, eso significa tanto despedidas definitivas como oportunidades para reforzar al equipo antes de la próxima campaña.

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