Moscú ordena la salida de un diplomático británico

El Servicio Federal de Seguridad de Rusia, el FSB, ha ordenado a un diplomático británico que abandone el país en un plazo de dos semanas tras acusarlo de espionaje económico. Londres ha respondido que las acusaciones son inaceptables, en un nuevo episodio de las tensiones acumuladas por la guerra de Rusia en Ucrania.

El FSB, heredero principal de la antigua KGB soviética, anunció el lunes que sus agentes de contrainteligencia habían expulsado a Albertus Gerhardus Janse van Rensburg, segundo secretario de la embajada británica en Moscú.

Según la agencia rusa, había detectado indicios de que el diplomático participaba en “actividades de inteligencia y subversivas” que, a su juicio, amenazan la seguridad de la Federación Rusa.

También afirmó que Janse van Rensburg trató de “obtener información sensible durante reuniones informales con expertos rusos en el ámbito de la economía”.

Para rematar la escena con su habitual sutileza institucional, el FSB añadió que los ciudadanos rusos deberían evitar reunirse con diplomáticos británicos para no enfrentarse a “consecuencias negativas”, incluida la responsabilidad penal.

Respuesta británica

El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso informó de que había entregado una protesta al encargado de negocios británico por el supuesto espía.

Desde Londres, la respuesta fue inmediata. El Foreign Office calificó las acusaciones contra sus diplomáticos de “completamente inaceptables” y aseguró que no tolerará la “intimidación” del personal de su embajada ni de sus familias.

Un nuevo choque entre Rusia y Reino Unido

Rusia sostiene desde hace tiempo que la inteligencia británica lleva a cabo actividades de espionaje a una escala no vista desde los peores momentos de la Guerra Fría, con el objetivo de sembrar división dentro del país. Moscú también se queja de forma recurrente de que sus propios diplomáticos sufren acoso en varias capitales occidentales.

El Reino Unido, que apoya a Ucrania con financiación y armamento, considera a Rusia su principal amenaza inmediata y acusa a sus servicios de inteligencia de promover ciberataques, asesinatos y campañas de sabotaje en Occidente.

Desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala de Ucrania el 24 de febrero de 2022, las autoridades rusas han tratado de sofocar la oposición a la guerra al tiempo que intentan reforzar el apoyo interno entre la población.

La semana pasada, Rusia declaró “agente extranjero” a Pavel Talankin, profesor y protagonista principal del documental ganador del Óscar Mr Nobody Against Putin. Talankin pasó dos años documentando la propaganda a favor de la guerra en una escuela de la región de Cheliábinsk, en el centro-oeste de Rusia, mientras trabajaba allí como videógrafo.