La FIA revisará el reglamento de 2026 antes de Miami
Carlos Sainz quiere que la FIA tenga en cuenta la voz de los pilotos cuando retoca los puntos más polémicos del reglamento de 2026. Una idea, por cierto, que en el mundo de la Fórmula 1 suele sonar revolucionaria justo hasta que alguien recuerda que los coches los conducen personas.
El organismo rector del automovilismo aprovechará el tiempo disponible antes del Gran Premio de Miami para revisar algunos de los problemas detectados en las nuevas normas. Entre los asuntos más urgentes está la clasificación, que figura entre los temas prioritarios a corregir.
La cancelación de las carreras previstas en Bahréin y Arabia Saudí ha dejado margen para estudiar el asunto con más calma. No es precisamente el tipo de calendario que nadie celebra, pero al menos permite evitar decisiones tomadas a la carrera.
El accidente de Bearman reavivó las alarmas
La preocupación volvió a dispararse tras el espeluznante accidente de Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón. El piloto de Haas sufrió una diferencia de velocidad repentina y muy grande mientras peleaba con Franco Colapinto, lo que acabó en un impacto brutal contra las barreras con una fuerza de 50G.
Por fortuna, el británico logró evitar el contacto con el Alpine y se marchó con magulladuras en la rodilla. Aun así, el golpe sirvió para recordar que el problema no es teórico. Es decir, el reglamento no espera a que a alguien le parezca mal para volverse peligroso.
Después de Suzuka, la FIA emitió un comunicado en el que reafirmó que se llevaría a cabo una "revisión estructurada" tras la primera prueba de la temporada.
Antes del accidente, varios pilotos, entre ellos el propio Sainz y Lando Norris, ya habían advertido de que era cuestión de tiempo que ocurriera un choque serio como el de Bearman, o incluso algo peor.
Sainz, que todavía no había visto las imágenes cuando habló con los medios, insistió en esa misma línea:
"Hubo muchos momentos muy delicados en las tres primeras vueltas, mientras todos íbamos ajustando nuestras energías, hasta que los sistemas aprenden.
Con las diferencias de velocidad que tenemos con el botón de impulso, o incluso sin usarlo, a veces tu motor te da mucha más velocidad que el coche de delante, dependiendo de dónde esté el otro piloto con la energía.
Y era solo cuestión de tiempo que llegara el primer gran accidente.
No sé si Franco hizo algo estúpido o no; no puedo juzgarlo, pero al margen de eso, este tipo de accidentes van a pasar mucho con este reglamento."
"No es auténtica competición" desde el punto de vista de un piloto
El español, de 31 años y director de la Asociación de Pilotos de Grandes Premios, quiere que la FIA escuche más a los pilotos y no dependa únicamente de lo que dicen los equipos.
Lewis Hamilton ya había señalado tras la carrera de Suzuka que los pilotos "no tienen poder" ni "derecho a voto" en estas decisiones. Sainz recogió ese guante y explicó por qué cree que eso es un problema.
Según el piloto de Williams, los equipos pueden ver estas carreras con cierta indulgencia porque desde fuera pueden parecer entretenidas.
"Ese es el problema cuando solo escuchas a los equipos, que pueden pensar que las carreras están bien porque quizá se divierten viéndolas por televisión", dijo.
Pero, desde el asiento del coche, la cosa cambia bastante:
"Cuando compites y ves que puede haber una diferencia de velocidad de 50 km/h, eso en realidad no es competir.
No creo que haya ninguna categoría en el mundo con esas velocidades de aproximación, porque ahí es cuando pasan las maniobras fuertes. Te pillan por sorpresa, frenas tarde, alcanzas al coche de delante..."
Sainz confía en que la FIA tome nota de lo que ya han dicho los pilotos y no se quede solo con la versión de los equipos. También espera que en Miami llegue al menos una mejora parcial, además de un plan más amplio para seguir ajustando estas normas en el medio plazo.
"Aunque no se pueda arreglar todo para Miami, que den un paso, otro buen paso allí, y luego uno grande para más adelante, no sé si el año que viene o durante la temporada", resumió.