Netflix ya tiene disponible Louis Theroux: Into the Manosphere, un documental que se mete en la maraña de los influencers masculinos que prometen “códigos secretos” para la vida. En pantalla aparecen personajes como HSTikkyTokky, Ed Matthews, Myron Gaines, Justin Waller y Sneako, todos dispuestos a hablar de sus ideas extremas y de por qué las repiten como papagayos.

El rechazo que era predecible

Uno de los nombres que suenan durante el documental es Andrew Tate. Sale mencionado varias veces: inspiración para algunos, colega para otros. Pero no aparece en persona. ¿La razón? Simple y directa: dijo que no.

Louis cuenta que estuvo en contacto con Andrew y Tristan Tate durante el rodaje. Según Theroux, la respuesta de ellos fue algo así como “igual participo si nos pagáis”. Louis contestó que no había contrato de por medio, y la cosa se quedó ahí.

“No eres relevante” y el gráfico que lo prueba... o eso dijo

Tate, aparentemente, no solo rechazó la oferta, sino que añadió que Theroux ya no era relevante. Para rematar, le mandó un gráfico (los famosos gráficos de búsquedas en Google) con una línea azul muy subida, que representaría su interés, y una línea roja casi plana abajo, que sería la de Louis. Tate vendió el argumento visual como si fuera prueba irrefutable.

En una conversación con Romesh Ranganathan, Louis relató la anécdota con humor: le mostraron la línea azul de Tate y la roja diminuta de Theroux. Romesh, con su lógica implacable, le respondió que igual la gente ya sabía quién era Theroux y por eso no lo buscaban tanto. Punto válido.

La venganza fue un screenshot

Pero Louis no se quedó callado. Cuenta que, por un fallo extraño, al final del periodo del gráfico su línea roja subió por encima de la azul por un instante. ¿La reacción? Captura de pantalla, un círculo sobre el punto triunfante y el mensaje implícito: “Soy más relevante que tú”. Louis lo describió como algo “bastante gangster”.

Qué deja el documental

  • Explora por qué ciertos influencers atraen a jóvenes con ideas radicales.
  • Da voz a varios protagonistas de la llamada manosphere, aunque no a todos (hola, Andrew).
  • Deja más preguntas que respuestas, y un par de momentos de comedia involuntaria.

Si te pica la curiosidad por ese universo de gurús masculinos y líneas de Google que suben y bajan, el documental está en Netflix. Y si creías que la relevancia se gana solo con argumentos, recuerda: a veces basta con un buen gráfico y un screenshot para ganar la discusión en Instagram.