Tiger Woods y su rechazo a contratar un chófer

Tiger Woods vuelve a estar en el centro de la conversación por una razón que no necesita demasiada presentación: su negativa a contratar un chófer privado, algo que, al parecer, responde a su obsesión por la privacidad. Eso es lo que asegura People, citando a una fuente anónima.

Según ese testimonio, el golfista no quiere a nadie pendiente de él ni observando sus movimientos. La misma fuente añade que Woods cree que puede conducir sin problema. La confianza en uno mismo, como se ve, sigue siendo un recurso bastante flexible.

Un contexto nada menor

El informante también sostiene que Woods “desprecia el escrutinio público”. La observación tiene su miga, sobre todo porque el deportista ya ha estado bajo una enorme lupa tras haber sido detenido en dos ocasiones por conducir bajo los efectos del alcohol.

La noticia llega después de que, el viernes, Woods fuera arrestado en Jupiter, Florida. Según las autoridades, conducía presuntamente ebrio y a exceso de velocidad por una carretera de dos carriles cuando rozó la parte trasera de una camioneta que arrastraba un remolque y terminó volcando su todoterreno.

La oficina del sheriff del condado de Martin indicó que, en el lugar de los hechos, Tiger realizó una serie de pruebas de sobriedad que no superó. Después fue puesto bajo custodia.

Más tarde se le tomó una foto policial, en la que, como era de esperar, no parece precisamente encantado con la jornada. Por el momento, Woods no ha hecho ningún comentario sobre lo sucedido.