Resumen rápido: La Casa Blanca ha ordenado un nuevo envío importante de fuerzas al Golfo Pérsico y el presidente Trump arremete contra los aliados de la OTAN por no ayudar a reabrir el Estrecho de Hormuz. En el terreno, Washington valora opciones arriesgadas, incluida una operación sobre la isla Kharg, y el Pentágono prepara más barcos y marines para la zona.

Qué está ocurriendo

Estados Unidos ha intensificado su presencia militar en el Medio Oriente tras el bloqueo del Estrecho de Hormuz, un paso crucial para el transporte de petróleo que está tensionando los mercados y elevando los precios. La Administración considera inaceptable que ese estrecho permanezca cerrado durante semanas o meses, por el impacto económico global y el riesgo de recesión.

La respuesta militar

  • El Departamento de Defensa ordenó el envío de tres buques de guerra adicionales a la región.
  • Se desplazarán entre 2.200 y 2.500 marines del grupo anfibio de la USS Boxer y de la 11.ª unidad de expedición.
  • Es el segundo gran refuerzo en pocos días, después del envío de la USS Tripoli desde su base en Japón.

La combinación de aviación, helicópteros Apache y buques de guerra está siendo empleada para enfrentar drones y embarcaciones iraníes y tratar de abrir nuevamente el paso marítimo.

La opción de Kharg y los riesgos

Una de las alternativas que evalúa Washington es ocupar o incautar la isla de Kharg, que sirve como terminal del 90% de las exportaciones petroleras de Irán. Se trataría de una operación compleja, que exigiría desembarcos de tropas y acciones sobre infraestructuras críticas.

Expertos militares advierten que, incluso con ataques aéreos y navales, neutralizar la red iraní de minas, misiles y drones armados podría llevar semanas. Las fuerzas de tierra probablemente entrarían en acción solo si las capacidades iraníes se han degradado significativamente.

Tensión con los aliados

El presidente estadounidense criticó con dureza a la OTAN y a varios aliados occidentales por quejarse por el encarecimiento del petróleo pero, según él, no cooperar para reabrir el Estrecho. Les definió como “cobardes” y les reclamó una mayor participación en la acción militar.

Desde Europa, el ministro de Defensa italiano respondió que no percibe acto de cobardía: no me parece que haya habido ningún acto de cobardía y sostuvo que muchos aliados están ayudando a Estados Unidos a manejar una situación compleja como la de Hormuz.

En paralelo, la OTAN ha reducido temporalmente su presencia en Irak; también fue evacuado el contingente italiano en Bagdad, aunque se mantuvo personal para proteger la embajada. El Reino Unido autorizó el uso de sus bases por parte de Estados Unidos para atacar objetivos iraníes que amenacen el estrecho.

Impacto político en EE. UU. y diplomacia global

El conflicto supone una dura prueba para el presidente. En el interior de su propia coalición hay fisuras: el vicepresidente JD Vance se muestra contrario a una escalada que pueda dañar sus posibilidades políticas y la fracción más dura del movimiento Maga critica el papel de Israel, al que algunos responsabilizan de haber arrastrado a Estados Unidos hacia esta crisis.

Entre la opinión pública la guerra no es popular, y los republicanos podrían pagar un coste en las próximas elecciones de mitad de mandato.

En el terreno diplomático, según fuentes, Rusia ofreció dejar de facilitar inteligencia a Irán sobre objetivos estadounidenses a cambio de un gesto similar de Washington con respecto a Ucrania. La Casa Blanca rechazó esa propuesta.

La decisión más difícil

La Administración se enfrenta ahora a una elección crítica: optar por una operación terrestre en Irán con el potencial de abrir un nuevo conflicto prolongado, o seguir con una presión militar y diplomática limitada que puede tardar semanas en funcionar. Es una decisión con riesgos estratégicos, económicos y políticos considerables.

La situación sigue muy cambiante y el despliegue de fuerzas refleja la intención de Washington de presionar, aunque el camino para garantizar la libre circulación por Hormuz es todavía incierto.