Alcaraz cambia de marcha antes que Sinner

Carlos Alcaraz ya ha pasado página tras su eliminación en el tercer turno del Masters 1000 de Miami. La derrota le obligó a parar unos días, descansar y, según la crónica del momento, incluso a dedicar parte de ese tiempo a comprarse un yate bastante lujoso, porque aparentemente así se procesa mejor una mala racha.

La parte importante es otra: mientras Jannik Sinner seguía peleando en Miami, también contra la lluvia, para completar el Sunshine Double, el murciano ya estaba entrenándose al sol sobre tierra batida cerca de casa. La idea es sencilla: aprovechar todos los días posibles antes del inicio de la gira de arcilla.

Entrenamiento en casa, con público y familia cerca

El primer gran torneo de esta fase será el Masters 1000 de Montecarlo, programado del 5 al 12 de abril. Alcaraz tiene previsto trasladarse al Principado el próximo viernes, pero de momento se entrena en las pistas del Real Sociedad Club de Campo Murcia, en El Palmar.

Todo quedó documentado en X por Antonio Hernandez, director de comunicación del club murciano. El entorno no pudo ser más doméstico: ambiente tranquilo, familia cerca y bastantes curiosos en la grada, decididos a contemplar de cerca al número uno del mundo.

Este jueves, además, Alcaraz coincidió con Martin Landaluce, una de las sensaciones de Miami, donde llegó a cuartos de final tras pasar la fase previa. Al acabar la sesión, Carlitos sorprendió a más de uno al ponerse a recoger y ordenar la pista por su cuenta, como si todavía estuviera en los días en los que el tenis era mucho menos glamuroso y bastante más práctico.

La prisa de Alcaraz tiene explicación. Sinner le está apretando mucho en la clasificación y, con lo conseguido en Miami, ha recortado más de la mitad de la distancia. Ahora entre ambos solo hay 1190 puntos. Y el calendario no ayuda precisamente al español: en tierra batida, el año pasado sumó 4300 puntos gracias a los títulos de Montecarlo, Roma y Roland Garros, que ahora tiene que defender.

Sinner baja las expectativas para Montecarlo

Sinner, por su parte, llega a la tierra con otra sensación. El esfuerzo en Estados Unidos ha sido considerable y necesita descanso antes de volver a la arcilla. Tras ganar la final de Miami ante Lehecka, dejó claro que no espera milagros inmediatos en Montecarlo.

"Ahora vamos a la tierra, donde sabemos lo fuerte que es Alcaraz. Quiero disfrutar también de este momento, porque si no uno no para nunca. El jueves empezaremos otra vez sobre tierra, si físicamente estoy bien. Por ahora me siento bien, así que estoy contento en ese sentido. Intentaré llegar lo mejor posible a Montecarlo, un torneo importante, pero también debo decir que será un torneo de preparación para todo lo demás".

El italiano, además, explicó que solo descansará un par de días antes de volver al trabajo:

"Si físicamente estoy bien, el jueves volveremos a la tierra. Si quiero jugar el individual, el dobles con Zizou Bergs podría ayudarme a comprobar un poco las condiciones en Montecarlo y darme la opción de estar preparado lo máximo posible".

En resumen, Alcaraz ya está haciendo los deberes sobre arcilla en Murcia y Sinner prefiere no disfrazar Montecarlo de examen final. Por una vez, la sinceridad también juega en tierra batida.