Una placa base para muy pocos bolsillos
Si pensabas que las placas Crosshair Hero de ASUS ya rozaban el exceso, la ROG Crosshair X870E Glacial llega para dejar claro que siempre se puede subir otro escalón. Es la primera vez que este modelo aterriza en una plataforma AMD, algo que encaja bastante bien con el dominio actual de los procesadores Ryzen en sobremesa. Porque, claro, si vas a hacer una demostración de músculo, mejor hacerla donde más se note.
Esta placa tope de gama para Socket AM5 no se limita a ser cara. También es una auténtica exhibición de diseño, tamaño y funciones. Su precio de 1.200 dólares la coloca en un territorio reservado a una minoría muy concreta, pero ASUS ha intentado justificar la cifra con una hoja de especificaciones que parece escrita por alguien al que le dijeron que se había quedado corto.
Especificaciones principales
- Socket: AMD AM5
- Chipset: AMD X870E
- Compatibilidad: Ryzen de sobremesa 7000, 8000 y 9000
- Memoria: DDR5-4800 a DDR5-9600, hasta 256 GB
- Almacenamiento: 7 ranuras M.2 y 4 puertos SATA
- Conectividad trasera: 2 puertos USB4 Type-C de 40 Gbps, 4 USB-C de 10 Gbps y 8 USB-A de 10 Gbps
- Vídeo: 2 salidas DisplayPort a través de USB-C
- Red: Realtek 10G LAN y Wi-Fi 7
- Audio: Realtek ALC4082
- Precio: 1.200 dólares, 945 libras y 1.949 dólares australianos
Diseño, expansión y extras por todas partes
La Glacial está repleta de detalles llamativos. El frontal lo domina una pantalla de cinco pulgadas que se puede configurar desde el software de la placa. Puede mostrar animaciones prediseñadas, datos del sistema o incluso tus propios diseños. Además, se puede deslizar hacia delante para dejar espacio a los ventiladores traseros de la caja. Es una de las pantallas más grandes vistas en una placa base y, sí, también una de las más aparatosas.
En la otra cara de la placa hay una pequeña pieza desmontable que oculta un soporte magnético para un ventilador de memoria. Funciona sin cables, usando pines de contacto para alimentación y control. Se puede ajustar tanto desde el software como desde la EFI.
La expansión para almacenamiento también juega en otra liga. La placa incluye ranuras M.2 repartidas entre un módulo DIMM.2 junto a los bancos de memoria y una tarjeta de expansión PCIe. Ese módulo aloja dos ranuras PCIe 4.0 M.2, mientras que la tarjeta añade dos PCIe 5.0 M.2 bajo un gran disipador compartido.
No todo es perfecto, porque hay que pagar peaje. Si usas la tarjeta de expansión, la GPU baja su enlace PCIe a x8. Y de las dos ranuras PCIe 4.0 de la tarjeta DIMM.2 adicional, una solo trabaja con dos líneas. En una placa de este precio, los compromisos siguen existiendo. Qué alivio. Qué sorpresa.
Conectividad y controles para tocarlo todo
Más allá del alarde visual, ASUS ha metido prácticamente todo lo que un entusiasta puede pedir. Hay alimentación de 60 W por el conector frontal USB-C, un DAC de audio ESS y un conector pogo pin para sistemas de refrigeración líquida inalámbricos compatibles de la propia marca.
El panel trasero de conexiones tampoco se queda corto. Incluye:
- Seis puertos USB-C
- Dos puertos USB4
- Dos puertos Ethernet de 10 Gbps
- Wi-Fi 7
La combinación de dos puertos de red de 10 Gbps en una placa pensada para consumidor es, como poco, una de esas cosas que hacen que alguien mire el precio una vez más para comprobar que no ha leído mal.
También hay botones físicos de encendido y reinicio, conmutador de doble BIOS, cabecera de termistor de 2 pines, pantalla de códigos POST por LED y ocho conectores de ventilador, dos de ellos capaces de entregar hasta 36 W. Si algo en tu torre se mueve, probablemente esta placa quiera controlarlo.
BIOS, software y temperaturas
La EFI es excelente y permite ajustar y hacer overclock con mucha facilidad. Además, no está pensada solo para usuarios expertos. También resulta accesible para quien se acerque por primera vez a este nivel de hardware. La parte menos elegante es el software para Windows, que viene algo inflado y obliga a instalar varias aplicaciones si quieres acceder a funciones tan populares como el control de ventiladores, la iluminación RGB o la pantalla LCD. Muy cómodo, si por cómodo entendemos “varias apps para hacer lo que una sola podría hacer”.
A cambio, la gestión funciona bien. En la prueba sobre banco abierto, la temperatura del VRM llegó a 56 °C, dejando margen de sobra para el overclocking incluso con una CPU con más núcleos que el Ryzen 9 9900X usado en las pruebas. Los disipadores del chipset también ofrecieron cifras muy buenas, con un pico de 41 °C entre los dos chipsets X870E, uno de los mejores resultados vistos en una placa AMD.
Rendimiento en juegos y SSD
En juego, la placa se comportó como cabría esperar: muy bien, pero sin magia. Su media en Cyberpunk 2077 fue de 114 FPS, con 82 FPS en el 1% más bajo. Quedó en el grupo de cabeza junto a modelos como la MSI MEG X870E Godlike X, la MSI MEG X870E Ace Max, la ASRock X870 Nova WiFi, la Gigabyte X870E Aorus Pro y la NZXT N9 X870E. En otras palabras, la placa base no convierte tu equipo en un cohete por arte de magia. Qué pena.
El consumo medio del procesador en juegos fue de 117 W, mientras que en cargas pesadas alcanzó un pico de 170 W. No es una cifra escandalosa teniendo en cuenta la cantidad de componentes extra que lleva encima: doble 10 GbE, módulo DIMM.2, tarjeta de expansión y ventilador para memoria, entre otros.
En almacenamiento, la mejor temperatura de SSD se obtuvo con la tarjeta PCIe de expansión, que registró un pico de 61 °C. Los disipadores integrados de la placa fueron 10 °C y 16 °C más cálidos, así que la tarjeta puede merecer la pena si buscas las mejores temperaturas, sobre todo con varios SSD.
Veredicto
La ASUS ROG Crosshair X870E Glacial es, con diferencia, una de las placas base más exageradas, ambiciosas y espectaculares que hemos visto. Su precio la deja fuera del alcance de casi todo el mundo, pero aquí no estamos ante una simple muestra de ostentación vacía. Tiene diseño, refrigeración excelente, una conectividad absurda y una cantidad de funciones que no deja prácticamente ningún apartado flojo.
La única ausencia real frente a algunos modelos anteriores es que no integra un bloque de agua. Aun así, su combinación de estética, temperaturas, almacenamiento, red y controles la coloca en una liga muy exclusiva. Es el tipo de componente que hace que abrir la caja de accesorios parezca una experiencia premium por sí misma.
No, no necesitas esta placa base. Tampoco necesitas un reloj suizo con alma de submarino. Pero si vas a soñar con un montaje sin límites, la Glacial es exactamente el tipo de objeto que hace que ese sueño tenga mucho sentido y muy poco respeto por tu cuenta bancaria.