Qué ha ocurrido

David Sacks, el inversor de Silicon Valley que se había convertido en la cara tecnológica dentro de la Casa Blanca, confirmó que ya no figura como empleado especial del gobierno. Esa condición le permitía combinar trabajo privado con funciones públicas, pero solo por un máximo de 130 días. En una entrevista con Bloomberg explicó que ya "agotó ese tiempo" y que ahora dedicará su energía a co-presidir el Consejo de Asesores del Presidente sobre Ciencia y Tecnología, conocido por sus siglas en inglés como PCAST.

Un papel nuevo y más amplio

Sacks afirmó que como co-presidente de PCAST podrá recomendar medidas sobre una gama más amplia de temas tecnológicos. Subrayó que la función es eminentemente consultiva y que no implica coordinar operaciones con las agencias federales. En sus palabras, el objetivo principal es estudiar asuntos y hacer recomendaciones al presidente y a la oficina ejecutiva.

Quiénes estarán en PCAST

  • Varios ejecutivos tecnológicos de alto perfil han sido nombrados para el consejo, incluyendo a Mark Zuckerberg, Marc Andreessen, Jensen Huang y Sergey Brin.
  • Michael Kratsios, jefe de la Oficina de Política de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca, también actuará como co-presidente.

Por qué su salida importa

Como asesor especial de IA y cripto, Sacks tuvo acceso directo a la Oficina Oval y una influencia notable en la formulación de la política tecnológica de la presidencia. También organizó un importante evento de recaudación de fondos en Silicon Valley para la campaña de 2024.

Su enfoque agresivo de la política pública provocó choques políticos. Intentó imponer una prohibición general de las leyes estatales sobre IA, tanto en el Congreso como mediante orden ejecutiva. Esa estrategia enfadó a gobernadores republicanos y a sectores populistas del movimiento, y convirtió en políticamente complicadas varias iniciativas que antes podrían haber sido aceptadas.

Críticas y consecuencias políticas

Michael Toscano, director ejecutivo del conservador Institute for Family Studies, resumió el efecto político: según él, Sacks no consiguió la preeminencia normativa que buscaba, empujó a la Casa Blanca a un enfrentamiento cultural con su propia base y dificultó victorias sencillas como medidas de protección infantil. Toscano señaló que, en su opinión, Sacks ha sido un desastre político que ha dañado la credibilidad populista de la administración.

Un paso en falso público

Además de las disputas políticas, Sacks publicó críticas públicas al presidente sobre la gestión del conflicto con Irán. En su podcast All In dijo que el presidente necesitaba encontrar una "vía de salida" del enfrentamiento, una postura que en el entorno de Trump no se recibe bien.

Contexto: reasignaciones en la administración

Durante esta administración, en ocasiones se ha optado por reasignar a funcionarios polémicos en lugar de despedirlos. Como ejemplos recientes, Mike Waltz fue apartado de la plaza de asesor de seguridad nacional y reubicado como embajador ante la ONU. Kristi Noem fue reasignada como enviada especial de una iniciativa llamada "Shield of the Americas."

En resumen, la etapa de Sacks como asesor especial ha terminado formalmente, pero su influencia y las controversias que generó seguirán siendo tema de debate mientras asume su nuevo rol en PCAST.