Un objeto con pedigrí de leyenda

El coleccionismo deportivo sigue empeñado en demostrar que, cuando se cruza con la Fórmula 1, la realidad acaba pareciendo un guion bien cargado de dramatismo. El último ejemplo lo protagoniza el canadiense Darren Jack, fundador de la Hall of Fame Collection, que ha incorporado a su colección un casco utilizado por Ayrton Senna.

La pieza corresponde a 1994, un año grabado a fuego en la memoria de los aficionados por la trágica muerte del tricampeón del mundo. Senna llevó ese casco en el Gran Premio de Brasil al volante de su Williams y, después, lo utilizó también en las citas del Pacífico y en el dramático fin de semana de Imola. No volvió a ponerse en carrera, porque la temporada, y la historia, tomaron un rumbo demasiado triste incluso para el habitual espectáculo del automovilismo.

Compra cerrada, precio oculto

Jack adquirió el casco a un vendedor japonés, pero ha preferido no decir cuánto pagó. Solo ha dejado caer que, para él, la pieza vale al menos un millón de dólares. Una cifra que ya parecía ambiciosa hasta que apareció un detalle muy del paddock: en Suzuka, un piloto de Fórmula 1 cuya identidad no ha trascendido habría intentado comprarlo ofreciendo precisamente un millón de dólares.

La oferta no cambió nada. Jack se quedó con el casco. Porque, al parecer, incluso en un mundo donde todo tiene precio, algunos coleccionistas aún se permiten el lujo de decir que no.

Una colección enorme y un mito intacto

El propio Jack mostró en Instagram los detalles del casco y de su funda original, junto con otros objetos de su colección, que ronda los 350 cascos de competición y más recuerdos del motor de valor difícil de poner en una etiqueta sin sonrojarse un poco.

La historia confirma dos cosas. La primera, que el mito de Senna sigue completamente vivo. La segunda, que sus objetos personales valen mucho más que el metal, la pintura o la espuma de la que están hechos. En el fondo, no se trata solo de coleccionar piezas, sino de conservar fragmentos de una leyenda que sigue emocionando a varias generaciones de aficionados.