Embark defiende la IA como atajo, o al menos como una forma más barata de llegar al mismo sitio
Patrick Soderlund, CEO de Embark Studios y recientemente nombrado presidente التنفيذي de Nexon, ha vuelto a poner la inteligencia artificial en el centro del debate sobre desarrollo de videojuegos. En una intervención localizada por GamesRadar+, defendió con entusiasmo el uso de IA y afirmó que, gracias a ella, el estudio pudo sacar adelante The Finals y Arc Raiders por una fracción del coste habitual.
Soderlund también cargó contra la forma en que, según él, muchas grandes empresas están afrontando esta tecnología. Su tesis es que el error no está en invertir poco, sino en invertir mal. Dicho de otro modo, comprar herramientas no arregla por arte de magia un diagnóstico equivocado, una idea tan obvia que aun así sigue siendo negocio para más de uno.
Un proceso pensado desde cero
El directivo explicó que en Embark partieron de una hoja en blanco y cuestionaron casi todo el flujo de trabajo:
- cómo se pasa de una idea a recibir luz verde
- qué tareas deben hacerse a mano
- qué puede resolver una máquina de forma más eficiente
Según Soderlund, parte de esa reflexión implicó usar IA, pero el punto central era más amplio: impulsar procesos más inteligentes, mejores herramientas y abandonar hábitos que ya no aportan nada.
El resultado, asegura, fue tangible. Embark consiguió desarrollar sus dos shooters con mucha menos gente y a un coste muy inferior al que suele asociarse a un juego AAA de ese tamaño.
“El resultado inicial de ese proceso son dos juegos: THE FINALS y luego ARC Raiders. Dos juegos, hechos con significativamente menos gente, a una fracción del coste que esperarías para un juego AAA”.
La IA en Arc Raiders, ya sin sorpresa
El papel de la IA en Arc Raiders no es precisamente un secreto. El juego recibió críticas por incluir líneas de voz generadas por IA. Más adelante, cuando el shooter empezó a funcionar bien, algunas de esas voces se regrabaron con actores y actrices reales. El propio Soderlund admitió después que sonaban mejor.
Así que sí, la IA fue parte del proceso, y Embark no parece tener intención de esconderlo. La discusión de fondo, como siempre, es si la industria está viendo una herramienta útil o una excusa muy cara para reordenar el trabajo y llamar innovación a la cuenta de resultados.