Michael O'Neill ha dejado claro que su equipo no viaja a la semifinal contra Italia para hacer turismo. El técnico de Irlanda del Norte mostró respeto por la selección italiana y por su entrenador, pero dejó un mensaje nítido: su plantel cree que puede pelear por el pase al Mundial.

Respeto por Gattuso y por Italia

O'Neill comenzó la comparecencia con elogios hacia Gennaro Gattuso: "Lo estimo ahora y lo estimaba como jugador. Ha tomado una situación complicada y lo está haciendo bien". Reconoció el potencial de la escuadra italiana: centro del campo sólido y un ataque capaz.

Una observación con humor y realismo

Con una mezcla de ironía y sentido práctico, O'Neill apuntó: "No están ya Totti ni Del Piero, así que diría que la fortaleza está en el grupo". Añadió que sobre Italia pesa mucha expectación y presión, algo que, según él, puede jugar a favor de Irlanda del Norte si mantienen la tranquilidad.

Confianza en los suyos

Acompañado por el capitán Trai Hume, del Sunderland, el seleccionador no ocultó su confianza: "Creo firmemente en este grupo, joven y sin miedo". Subrayó que el equipo tiene todo que ganar y que no deben dejarse intimidar por el estadio, que le recordó al de Belfast.

Qué dijo sobre el estilo de juego

  • O'Neill rechazó la etiqueta de equipo que sólo busca el balón largo: "No pienso que seamos solo eso".
  • Añadió que incluso Italia recurre a lanzamientos largos, del defensa central al quinto, así que no van a obsesionarse con ese aspecto.
  • El foco, dijo, está en el resultado y en ejecutar el plan de juego que ya les dio buenos resultados frente a selecciones de alto nivel.

Actitud y ambición

El seleccionador recordó que hay naciones más fuertes que no han llegado tan lejos y que su equipo no tiene miedo a demostrar su nivel: "No tenemos miedo de no rendir como sabemos. Estamos más que listos". Con esas palabras, O'Neill dejó clara la ambición de Irlanda del Norte de disputar la final y buscar la plaza para el Mundial, incluso si para lograrlo deben eliminar a una selección histórica como Italia.

En resumen, mucho respeto por el rival, confianza en el grupo y una clara intención de competir sin complejos. Ahora toca demostrarlo en el campo.