Un rodaje exprés en plena temporada de premios

Guillermo del Toro confiesa estar "un poco exhausto". No es para menos: pasó cerca de siete meses promocionando y haciendo campaña por Frankenstein desde su estreno en Venecia hasta el cierre de las votaciones de los Oscars.

En medio de esa maratón encontró tiempo para filmar su primer anuncio comercial para Patrón Tequila. El rodaje se hizo durante siete días asignados dentro de la campaña de la película. «Tenía que pasar en esos siete días», recuerda.

La idea y la localización

El anuncio, titulado "The Perfect Pour", muestra a Del Toro interpretándose a sí mismo mientras dirige una pieza protagonizada por una banda de esqueletos coloridos en un bar. Él insistió en rodar en la Hacienda Patrón, en Jalisco. Fue quien hizo el scouting, midió el espacio y marcó el lugar de cada esqueleto en el suelo, porque la pieza es una sola toma con control de movimiento.

Preparación rápida, rodaje más rápido

La preparación se hizo en pocos días y el rodaje ocupó dos días. La toma incluye dos actores en vivo: el camarero y Del Toro.

De botella diseñada a anuncio dirigido

La relación de Del Toro con Patrón viene de antes. En 2017 ya colaboró diseñando una botella con infusión cítrica. Ese trabajo previo facilitó que su propuesta del anuncio, que combina un producto trabajado y la irrupción festiva de esqueletos, saliera adelante.

Los esqueletos: color, personalidad y papel maché

El equipo quiso que los esqueletos sintieran celebración y humor, en línea con la tradición del Día de los Muertos en México. Los diseños son obra de Guy Davis y Karla Castañeda y se buscó una estética similar al papel maché. Trabajaron durante semanas para elegir colores y adornos.

Cada esqueleto tiene su propia personalidad. Del Toro y los actores analizaron los personajes detalle por detalle. Incluso organizaron una especie de selección entre 25 esqueletos distintos para decidir cuáles aparecerían en la toma.

Del encargo al corte final

Desde que Patrón aprobó el concepto hasta el corte final pasaron alrededor de cuatro o cinco meses. No se construyó un decorado artificial: la intención fue aprovechar y rediseñar la Hacienda. Cambiaron patrones de color, telas y tapizaron las sillas con el logotipo para integrar el producto al espacio.

Por qué este anuncio y por qué no más

Del Toro cuenta que, antes, había participado en un anuncio de Alka-Seltzer como actor y había dirigido animaciones en barro en los años ochenta. Sin embargo, hasta ahora no había pasado de la fase de propuesta en anuncios de acción real por desacuerdos con agencias o clientes.

Aceptó este trabajo porque siente una afinidad de principios con Patrón y porque el proyecto conecta con Jalisco y sus raíces. Lo resume con una frase directa: «No puedo vender refrescos ni yogur». Más comerciales, por ahora, no están en sus planes.

Detalles personales y preferencias

  • Le gusta el Patrón solo, con un cubo de hielo grande.
  • Sus variantes preferidas son la infusionada con cítricos y la de café; la botella de cítricos fue fruto de su diseño previo.
  • En su bodega quedan aproximadamente veinte cajas de tequila.

El anuncio refleja, según Del Toro, la idea de no renunciar a la esencia: tanto la marca como la dirección deben conservar lo que los define, con simplicidad y belleza.