Los clips se ven reales y se comparten como si fueran la última primicia. Unos muestran misiles explotando en el aeropuerto de Tel Aviv. Otros parecen mostrar a soldados estadounidenses retenidos a punta de arma por fuerzas iraníes. Todo falso, y muchas veces fabricado con herramientas de IA cada vez más sofisticadas.
¿Por qué no basta con desmentirlos?
Aunque se desmientan, esos videos e imágenes siguen circulando. Un periodista de verificación de hechos de CNN, Daniel Dale, señaló que aparecen nuevas falsificaciones más rápido de lo que se pueden frenar. Eso explica por qué las correcciones no siempre alcanzan a frenar la ola.
Las imágenes reales también sufren
Las fotos legítimas pueden convertirse en víctimas colaterales. Esta semana un grupo aseguró que una foto del New York Times, que mostraba una gran multitud en Teherán, tenía signos de manipulación, como duplicaciones por copia y pega. El periódico respondió que la imagen era auténtica, que fue tomada por un periodista el 9 de marzo de 2026 y que el análisis presentado por ese grupo estaba fundamentado en una versión repostada de la foto original.
El Times además afirmó que no usa IA para generar o manipular imágenes que representen hechos reales y que confía en periodistas humanos para documentar eventos. Quienes plantearon las dudas dijeron que no afirmaban una falsificación directa, sino que recordaban que ciertos regímenes tienen incentivos para manipular contenidos, y que los medios deben verificar con rigor.
¿Qué puede hacer una persona normal?
David Clinch, consultor de medios y socio fundador de Storyful, propone tres reglas sencillas para no perderse en la niebla informativa.
No confíes en nadie en línea, incluyéndote a ti mismo. Todos tenemos prejuicios y la tendencia a compartir lo que nos interesa que sea cierto. Ese impulso puede propagar información falsa.
Busca y confía en expertos reales. Hay profesionales en medios cuya labor es verificar imágenes y videos. Un ejemplo citado con frecuencia es Shayan Sardarizadeh, de la BBC, que publica hilos en redes desmontando falsificaciones y mostrando cómo llegó a esa conclusión. Él desmintió recientemente un video que mostraba un ataque a una torre en Tel Aviv; dijo claramente que el clip estaba generado por IA, que la explosión parecía falsa y que no había registro de tal incidente.
No tomes una parte como si fuera todo. Incluso una imagen verificada puede no contar la historia completa. Busca contexto, lee más sobre el suceso y evita compartir sin pensar. Además, desconfía de los supuestos expertos que son en realidad chatbots o fuentes no verificadas, por ejemplo algunas respuestas automatizadas en plataformas sociales.
Es injusto, pero necesario
Clinch admite que pedir a la gente que haga este trabajo de verificación no es justo, pero sí es la realidad para quienes quieren estar bien informados y no contribuir al ciclo de desinformación. En la práctica eso significa dudar al principio, acudir a verificadores con experiencia y añadir contexto antes de compartir.
En resumen, desconfía al primer vistazo, consulta a expertos fiables y piensa en el panorama completo. Si vas a compartir algo, hazlo con pausa; si no, estás ayudando a propagar el problema.