Joe Rogan se metió en la disputa entre Jon Jones y la UFC y lo hizo sin medias tintas. El ex campeón de dos divisiones, Jon Jones, ha mostrado su enfado por quedarse fuera del cartel del evento de la Casa Blanca, alegando que la oferta para medirse a Alex Pereira no pasó de los 15 millones de dólares.
La discusión fue, según Rogan, una cuestión de dinero
Rogan abordó el tema durante una conversación con Brendan Schaub en el podcast Fight Companion desde Londres. Su diagnóstico fue directo: «Fue un tema de dinero. Jon decía que no se movían de los 15 millones de dólares».
El otro lado del argumento
Schaub recordó que Jones había rechazado anteriormente una oferta mayor y puso parte de la responsabilidad sobre él. Según Schaub, Jones dijo no a 30 millones de dólares para enfrentarse a Tom Aspinall, y luego declinó una oferta de 15 millones para la tarjeta de la Casa Blanca. Sus palabras fueron que, si Jones quería esa pelea por encima de todo, quizá esperaba más de la UFC, pero la cifra de 15 millones ya era notable.
Rogan defiende el impacto que Jones tendría en el evento
Rogan replicó señalando la importancia del duelo contra Alex Pereira. Subrayó que la pelea sería por un título interino y que la sola presencia de Jones transforma el significado del evento. En sus palabras, si Jones apareciera en la tarjeta, cambiaría totalmente la percepción del cartel y haría que el público reaccionara con sorpresa y atención.
Resumen de los puntos clave
- Jon Jones afirma que la oferta para pelear con Alex Pereira el 14 de junio fue de hasta 15 millones de dólares.
- Rogan considera que contar con Jones en la tarjeta de la Casa Blanca habría aumentado mucho el interés del público.
- Brendan Schaub recuerda que Jones rechazó una oferta previa de 30 millones para pelear contra Tom Aspinall, y sugiere que Jones también tiene parte de responsabilidad en las negociaciones.
En pocas palabras, la disputa sigue siendo la vieja pelea entre calendario, prestigio y dinero. Rogan apuesta por el impacto mediático y deportivo de Jones, mientras que Schaub y otros señalan decisiones pasadas del propio peleador como factor a tener en cuenta.