Un jugador de Crimson Desert se ha hecho viral por dedicar horas a reunir una colección de gatos gordos dentro del juego, hasta el punto de que se ha convertido en su sello personal.
¿De qué va Crimson Desert, en realidad?
En teoría es un juego de mundo abierto con combate hack and slash y una historia de aventuras. En la práctica, muchos jugadores parecen más interesados en las criaturas adorables que en los combates. Tan pronto como la comunidad descubrió que se pueden levantar y llevar gatos, la atención cambió por completo.
El santuario de gatos gordos
En un vídeo publicado en TikTok, el usuario eliseo_rosales mostró un grupo de gatos muy rechonchos acumulados en el mismo sitio. En el propio clip escribió que pasó muchas horas buscando y domesticando a esos gatos gordos.
Ver a un solo gato por el mapa es simpático. Verlos a todos juntos parece otra cosa: da la sensación de un pequeño santuario felino virtual.
Un gato con armadura que no pelea
- Uno de los gatos aparece vestido con armadura.
- Según los comentarios del autor del vídeo, ese "gato compañero de batalla" no ayuda en el combate.
- Lo que sí hace es recoger el botín por ti.
Ese detalle ha sido suficiente para que muchas personas comenten que les apetece probar el juego, aunque tenga un precio de lanzamiento relativamente alto.
Reacciones de la comunidad
Los comentarios del vídeo no tardaron en mostrar a gente tentada a comprar el juego solo para coleccionar gatos. Otro usuario contó que enseñó un clip a su pareja y la respuesta fue inmediata: quería el juego. Al final, esa pareja ha estado jugando intensamente desde entonces.
Cómo funcionan las mascotas en el juego
No solo hay gatos, pero para tener mascotas a tu lado necesitas subir su confianza hasta 100. Eso se consigue alimentándolas o acariciándolas. Una vez confían en ti, se quedarán contigo y podrán realizar pequeñas acciones como recoger objetos.
En resumen, lo que empezó como un detalle menor del sistema de criaturas se ha convertido en un fenómeno que está atrayendo a jugadores por motivos inesperados: la ternura y la curiosidad por crear una colección de animales gorditos dentro de un juego que, sobre el papel, iba de combate.