Nueva York vuelve a abrir la puerta a TikTok
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha revertido la orden de la era de Eric Adams que prohibía TikTok en los dispositivos propiedad del gobierno. A partir de ahora, las agencias municipales podrán publicar en la plataforma sobre sus proyectos, aunque con ciertas barreras de seguridad para que las redes de la ciudad no paguen la fiesta.
Según un correo enviado a las agencias y obtenido por WIRED, la Administración Mamdani dice que quiere usar “cada herramienta” disponible para comunicarse con los neoyorquinos. El argumento es bastante directo: cuando la gente busca información sobre servicios gratuitos, emergencias, eventos y otros avisos municipales, la ciudad quiere tener más de una forma de llegar a ella.
Qué cambió respecto a la prohibición de 2023
En agosto de 2023, entonces alcalde Adams prohibió el uso de TikTok en dispositivos gubernamentales. La medida siguió la línea marcada por otras agencias estatales y federales que consideraban la aplicación un riesgo de seguridad importante.
Por entonces, el portavoz de Adams, Jonah Allon, explicó que la oficina de Cyber Command de la ciudad había concluido que TikTok, propiedad de la empresa china ByteDance, “suponía una amenaza de seguridad para las redes técnicas de la ciudad” y había ordenado retirarla de los dispositivos municipales.
La consecuencia fue bastante visible: varias cuentas populares gestionadas por la ciudad dejaron de funcionar, entre ellas las de los departamentos de Sanidad y Parques y Recreo. Hasta el martes por la mañana, sus biografías seguían diciendo: “Esta cuenta fue operada por Nueva York hasta agosto de 2023. Ya no se supervisa”. La burocracia, como siempre, tiene una forma muy elegante de decir que algo ha quedado en el limbo.
Las nuevas reglas para volver a publicar
Ahora esas cuentas podrán reactivarse, pero no sin condiciones. La ciudad quiere que el uso de TikTok sea compatible con la seguridad de sus sistemas, así que impondrá una serie de límites:
- Cada agencia deberá usar dispositivos separados, proporcionados por el gobierno, solo para TikTok.
- Esos dispositivos no podrán contener datos sensibles o restringidos.
- Tampoco podrán usarse para correo electrónico, sistemas internos ni accesos con privilegios.
- La gestión de las cuentas correrá a cargo de personal concreto de las oficinas de prensa y comunicación.
- Las cuentas se administrarán con correos electrónicos institucionales, no personales.
La idea, en resumen, es hablar con el público sin dejar la puerta de atrás abierta. Una ambición razonable, aunque la administración pública y las plataformas virales nunca hayan sido exactamente almas gemelas.
Mamdani y su apuesta por las redes
Mamdani ya había dejado claro en campaña que las redes sociales no eran un accesorio, sino una parte central de su estrategia. Tras ganar las elecciones de noviembre, apoyadas en gran medida en el uso intensivo de internet, empleó TikTok para reclutar voluntarios y difundir su programa político.
En sus primeros meses en el cargo, ha seguido tirando de plataformas sociales para lanzar mensajes de servicio público. En enero, antes de un episodio de tiempo invernal peligroso, publicó un vídeo en la cuenta oficial @nycmayor de Instagram pidiendo a los residentes que se apuntaran a NotifyNYC, el programa gratuito de avisos de emergencia de la ciudad.
Según las cifras facilitadas por su oficina, ese vídeo logró más de 32.000 nuevas suscripciones en los cuatro días siguientes. Para ponerlo en contexto, el año pasado Emergency Management invirtió 240.000 dólares en una campaña publicitaria para NotifyNYC y consiguió unas 48.000 altas nuevas.
Mamdani también publicó varios vídeos animando a la gente a participar en un programa del Departamento de Sanidad para retirar nieve de las aceras. Alrededor de 5.000 personas se inscribieron, lo que triplicó el número que ya estaba registrado en el programa.
Un TikTok ya distinto al de 2023
La decisión municipal llega además en un momento en que la propia aplicación ya es otra historia. En enero de 2026, TikTok cerró un acuerdo con la Administración Trump para crear una nueva versión de la empresa con base en Estados Unidos, controlada por inversores estadounidenses, entre ellos Oracle. Ese consorcio evitó que la plataforma afrontara una prohibición nacional.
Así que sí, Nueva York vuelve a TikTok. Primero lo prohibió por seguridad, luego descubrió que también servía para comunicar servicios públicos, y ahora ha decidido que quizás la solución no era desaparecer, sino ponerle condiciones. El ciclo completo, en versión muy siglo XXI.