Max Verstappen ha rechazado la idea de que el pobre inicio de temporada de Red Bull se explique por haber seguido desarrollando su monoplaza la temporada pasada.
Contexto rápido y realista
La mayoría de equipos dejó de evolucionar sus coches pronto para centrar recursos en el cambio de normativa y en la nueva generación que llegará en 2026. Red Bull decidió, sin embargo, seguir actualizando el RB21 para mantener a Verstappen en la lucha por el título.
Lo que pasó en 2023
- Después del parón veraniego, Verstappen ganó 6 de 10 grandes premios.
- Se quedó a solo dos puntos de lograr su quinto campeonato.
- Ese año demostró que seguir desarrollando el coche les permitió competir hasta el final.
La teoría y la respuesta
Algunos sugirieron que esa estrategia de desarrollo afectaría al rendimiento en la temporada actual, especialmente porque Red Bull se ha lanzado a fabricar su propia unidad de potencia (PU) por primera vez.
Tras dos grandes premios (Australia y China) el equipo ha sumado solo 12 puntos y ocupa la quinta plaza en la clasificación de constructores, tras sufrir problemas con su nueva unidad de potencia.
Verstappen respondió a la sugerencia de que todo esto viene por el trabajo del año pasado: "No, porque entonces también podrías decir lo mismo de 2021 a 2022, y en 2022 fuimos muy rápidos". Hizo referencia a cuando el equipo siguió desarrollando el coche de 2021 y, aun así, mantuvo un rendimiento alto en 2022.
¿Y ahora qué?
Aunque descarta que la causa principal sea el desarrollo previo, Verstappen admite que el equipo no está donde debería.
Sus palabras: "Los últimos años estábamos en una posición mucho más estable que ahora. Hay muchas cosas que tenemos que mejorar".
En resumen: Verstappen no cree que el pasado explique por sí solo el bache actual, pero tampoco oculta que Red Bull tiene trabajo urgente para resolver los problemas con su nueva unidad de potencia y recuperar la estabilidad.