La nueva vida eterna de las estrellas del cine para adultos

Lisa Ann, que dejó la industria en 2019 tras tres décadas de carrera, ha decidido volver a aparecer en pantalla sin volver a filmar. Con 53 años, ha licenciado su imagen a una plataforma de inteligencia artificial para crear una "gemela" digital que reproduce su voz, su físico y su forma de hablar. Por una suscripción mensual, los usuarios pueden generar escenas con esa réplica.

¿Qué son los clones digitales?

Los clones digitales o gemelos son avatares que imitan con precisión la apariencia, la voz y los gestos de una persona real. En lugar de hablar con un chatbot anónimo, el cliente interactúa con una versión sintética de su creador favorito. Las plataformas que ofrecen este servicio establecen contratos y límites sobre el tipo de contenido sexual que se permite.

Cómo funcionan las plataformas

  • Creación: la persona debe enviar decenas de imágenes y participar en un entrenamiento de voz para que la IA aprenda su tono y sus expresiones.
  • Permisos: los creadores firman acuerdos que definen los niveles de contenido sexual permitidos. Hay niveles que permiten desnudos y relaciones sexuales explícitas.
  • Control: según las plataformas, los clones pueden ser eliminados por el creador en cualquier momento.

Por qué los creadores se apuntan

  • Ingresos pasivos: actrices como Cherie Deville ven en los clones una forma de seguir ganando dinero sin rodar más escenas.
  • Presencia continua: Lisa Ann destaca que su gemela digital la mantiene presente y disponible las 24 horas, incluso cuando ella no está activa.
  • Extensión de la carrera: algunas creadoras planean usar el gemelo incluso tras retirarse para mantener ingresos mientras cambian de vida.
  • Ofrecer lo que no harían en persona: otras artistas usan la IA para permitir experiencias que no aceptarían en la vida real, dejando claras sus restricciones sobre actividades ilegales.

El negocio detrás de los avatares

Una de las plataformas más destacadas arrancó en 2024 y ha crecido rápidamente hasta alcanzar cientos de miles de usuarios. Opera con un modelo de suscripción por niveles: opciones desde unos pocos euros al mes hasta planes más caros que permiten contenido adulto ilimitado. La plataforma retiene una comisión por suscripciones similar a la de otros servicios del sector.

Además de esa compañía, existen varios competidores que también trabajan con licencias de imagen de artistas. Algunas empresas afirman que también crean personajes sintéticos originales que no replican a una única persona, mientras que otras se centran en réplicas fieles de estrellas reales.

Problemas y debates

  • Control y consentimiento: muchos creadores quieren establecer las reglas sobre el uso de su imagen. Firmar licencias es una forma de mantener ese control.
  • Prácticas de agencia: se denuncia que muchas cuentas de creadoras están gestionadas por agencias que emplean imitaciones de IA o trabajadores con bajo salario para chatear con los clientes.
  • Preferencia por lo humano: a pesar del auge de la IA, la mayoría del público sigue prefiriendo contenido protagonizado por personas reales, pero los clones ocupan un espacio complementario en el mercado.

La perspectiva de los creadores

Para quienes los usan, los clones ofrecen transparencia: el consumidor sabe si habla con una versión autorizada por la propia artista. También permiten monetizar horas del día en que la persona real no estaría disponible. Lisa Ann reconoce que el público seguirá queriendo material real, pero valora que su gemela digital mantenga su marca viva.

En el terreno práctico, las cifras muestran el crecimiento del formato y la diversidad de estrategias: algunos creativos ven la IA como una oportunidad para diversificar ingresos, otros la usan para prolongar su visibilidad, y algunos la aceptan como una herramienta más en un mercado en rápida transformación.

Un ejemplo nocturno

El fenómeno también tiene momentos curiosos: hay fans que interactúan con estos avatares a horas improbables y lo comparten públicamente, lo que ilustra que la disponibilidad 24 horas de un gemelo digital cambia la relación entre creador y público.

En resumen, la industria adulta está incorporando modelos de IA con contratos y límites, y muchos intérpretes están decidiendo participar para mantener control y obtener ingresos mientras adaptan su carrera a un entorno tecnológico nuevo.