La reelección de 2024 no fue solo obra del núcleo duro de MAGA. El triunfo combinó a esa base con otros grupos no tradicionales: demócratas desencantados, las llamadas "MAHA moms", y la audiencia de los podcasters de la llamada "manósfera", entre otros. Esa coalición más amplia es la que corre peligro por varias decisiones del gobierno y por debates internos.

Las ocho grietas

1. Guerra con Irán

Las operaciones militares en Irán han provocado rechazo dentro del sector antiintervencionista del conservadurismo, con críticas de figuras como Tucker Carlson y Megyn Kelly. Pero también han provocado bajas más sorprendentes: Stewart Rhodes, fundador de los Oath Keepers, anunció que ya no se siente parte de MAGA por su oposición a la guerra. Joe Rogan dijo que muchos seguidores de Trump se sienten traicionados.

En las encuestas se empiezan a ver fisuras. Más del 90 por ciento de los "MAGA Republicans" apoyan la guerra, pero cerca del 25 por ciento de los afiliados republicanos y casi el 40 por ciento de los "republicanos no MAGA" la desaprueban. Los independientes la rechazan por amplia mayoría, y son los votantes que más mencionan la asequibilidad como preocupación principal. El conflicto puede aumentar el precio de la gasolina y empujar la inflación, lo que complica la situación política del gobierno.

2. Israel y antisemitismo

El conflicto con Irán intensificó un debate sobre la relación de Estados Unidos con Israel y sobre la tolerancia dentro del movimiento MAGA a críticas que muchos consideran antisemitas. Algunos en la derecha sostienen que la administración fue empujada hacia la guerra por presiones proisraelíes. En contraste, conservadores proisraelíes dicen que esas críticas buscan expulsar a conservadores judíos de la coalición al avivar sentimientos antisemitas.

Además, el debate ha elevado la visibilidad de figuras abiertamente antisemitas en la derecha, cuyos programas han ganado audiencia en semanas recientes, generando alarma entre sectores proisraelíes del partido.

3. Inmigración

La línea dura en inmigración llegó a un punto crítico tras incidentes en Minneapolis en los que agentes federales mataron a dos ciudadanos estadounidenses, lo que provocó una fuerte reacción pública. El gobierno tuvo que ajustar su enfoque, cambiando la cúpula del Departamento de Seguridad Nacional y moderando el discurso sobre deportaciones masivas.

Ese viraje no contenta a todos. Grupos antiinmigración lanzaron una coalición para presionar por una política más agresiva y advierten que abandonar la promesa de deportar a millones podría alejar a la base. Al mismo tiempo, líderes empresariales y algunos legisladores republicanos alertan que medidas más duras dañarían sectores clave y podrían restar apoyo entre votantes hispanos. Dentro del propio partido hay debate sobre si cambiar la política o ajustar la retórica para enfatizar seguridad pública y arrestos por delitos.

4. Los archivos de Epstein

Aunque la atención pública se ha centrado en la guerra, la disputa por la gestión de los archivos relacionados con el caso Epstein sigue conmocionando a la coalición. Muchos están molestos porque la administración no cumplió la promesa de liberar rápidamente todos los documentos gubernamentales sobre el asunto.

En respuesta, el presidente del comité de supervisión de la Cámara, James Comer, citó a declarar a la fiscal general Pam Bondi para que testifique sobre los archivos. El tema también será relevante en primarias importantes, como el caso de Kentucky, donde legisladores que presionan por la publicación de más documentos se enfrentan a retadores respaldados por Trump.

5. MAHA

La alianza entre la base MAGA y el movimiento "Make American Healthy Again" (MAHA) liderado por Robert F. Kennedy Jr. fue una sorpresa política de 2024 y terminó con Kennedy en el cargo de HHS. Pero la convivencia está tensa. Kennedy apoyó recientemente una medida del gobierno para aumentar la fabricación de un herbicida al que antes había criticado, lo que provocó indignación en parte de su propia base.

Además, algunos escépticos de las vacunas están frustrados porque perciben que Kennedy se aleja de una postura más combativa. Esa disgustada brecha ha sido detectada por demócratas que ya intentan seducir a votantes de MAHA de cara a 2026.

6. Inteligencia artificial

Hay un debate más discreto pero importante sobre la postura del partido frente a la inteligencia artificial. La administración ha adoptado una posición favorable a la industria, firmando una orden ejecutiva que limita la regulación estatal y manteniendo lazos cercanos con empresas de IA.

Pero otros republicanos son más cautelosos. El gobernador de Florida ha impulsado restricciones a centros de datos de IA por temor a su impacto en el empleo y en la gobernabilidad. En el Capitolio, hay legisladores proponiendo regulaciones más estrictas, argumentando riesgos culturales y sociales asociados a la tecnología. Este choque podría ganar peso en la primaria de 2028, especialmente si figuras como el vicepresidente siguen promoviendo una agenda pro IA.

7. Política de género y sexismo

Tras 2016, muchas mujeres jóvenes y con estudios universitarios vieron en MAGA una alternativa a lo que consideraban dogmas del feminismo liberal. Sin embargo, un número creciente de esas mujeres se aleja al percibir comportamientos y mensajes abiertamente sexistas dentro del movimiento.

Si esa desafección continúa, podría representar un problema electoral real para Trump: su aprobación entre mujeres ya está por debajo del promedio y más pérdidas podrían aumentar las tensiones internas, sobre todo si intenta moderar posiciones sobre aborto o acceso a tratamientos reproductivos para ganar apoyo femenino.

8. Identidad estadounidense

En el fondo de muchas de estas grietas está la pregunta sobre qué significa ser estadounidense. Un sector del ala más dura propone una definición racial y religiosa centrada en la identidad blanca y cristiana. Otro aboga por la idea de una "América de la herencia", que prioriza el linaje procedente de las colonias originales y que se traduce en políticas de inmigración restrictivas.

Frente a eso, hay conservadores que procuran reafirmar una visión basada en principios compartidos más que en etnicidad o sangre. Figuras dentro del partido han criticado el nacionalismo identitario y advierten que abrir la puerta a esa corriente podría tener consecuencias electorales negativas.

Este texto refleja las tensiones actuales dentro de la coalición que llevó a la victoria en 2024 y cómo distintas decisiones de política y escándalos están poniendo en riesgo esa alianza diversa.