Un veterano del Ejército británico que quedó paralizado de los hombros hacia abajo tras un accidente de tráfico en 2003 está jugando a World of Warcraft usando solo su mente gracias a un implante de Neuralink. Jon L. Noble, exparacaidista, recibió el implante N1 en diciembre de 2025 tras apuntarse a los ensayos clínicos de la compañía y desde entonces ha ido compartiendo su progreso.

Primeros pasos y progreso rápido

Al principio Noble empezó controlando funciones básicas en un MacBook. Después, 80 días tras empezar a usar el implante, dijo en la red social X que estaba listo para pasar a la gran liga. "Ese fue el momento en que lancé World of Warcraft por primera vez con control puramente mental", escribió. Admitió que la primera incursión fue algo torpe, pero que cuando su cerebro y la interfaz se sincronizaron, la experiencia cambió.

Sus propias palabras: "Ahora estoy haciendo raids y explorando Azeroth sin manos a toda velocidad. No hay ratón, no hay teclado, solo intención. Es, honestamente, brillante. La libertad es adictiva."

Qué puede hacer en el juego

  • Mover el personaje por el mundo.
  • Atacar enemigos y ejecutar habilidades.
  • Cambiar entre armas y hechizos sin tocar nada físico.

En un clip que ha compartido se le ve en combate realizando movimientos, ataques y conmutaciones de forma fluida. Para quien lo ve, cuesta imaginar que no hay un teclado de por medio.

100 días con el N1 y más allá

Tras superar la marca de los 100 días con el implante, Noble ha dicho que la experiencia sigue pareciendo ciencia ficción pero que ya nota beneficios más allá del entretenimiento. "100 días y ya no me imagino la vida sin él. El N1 no solo me dio una nueva forma de usar un ordenador, me dio una nueva forma de vivir", comentó, entusiasmado por lo que puedan aportar los próximos meses.

Contexto: no es la primera vez que se usa para jugar

No es la primera vez que se utiliza un implante de Neuralink para actividades lúdicas. Noland Arbaugh, el primer paciente humano que recibió el chip, dijo en su momento que el implante funcionaba como una especie de "aimbot" y que sería especialmente útil en juegos rápidos como Quake o en shooters de ritmo acelerado.

La experiencia de Noble muestra cómo las interfaces cerebro-ordenador pueden abrir nuevas vías para la interacción digital, tanto para entretenimiento como para recuperar autonomía en la vida diaria.

Actualización: Noble continúa publicando avances y clips de sus sesiones de juego mientras sigue adaptándose a la tecnología.