Un futuro lleno de posibilidades, y de cautela corporativa

La ejecutiva de World of Warcraft, Holly Longdale, ha protagonizado una de esas entrevistas amables en las que se habla mucho del futuro del juego y se concreta bastante poco. Blizzard, por lo visto, sigue creyendo que la ambigüedad es una herramienta de comunicación.

Aun así, la conversación dejó varias pistas sobre lo que podría venir para el MMO de fantasía mientras avanza su trilogía Worldsoul Saga. Longdale insinuó mejoras para los sistemas sociales y de hermandad, la posibilidad de añadir compatibilidad con mando, una hoja de ruta próxima para el contenido de vivienda y el regreso a Rasganorte en The Last Titan.

Lo que Blizzard dice querer hacer

Preguntada por la evolución del juego, Longdale explicó que el equipo quiere darle más atractivo al conjunto:

"Queremos añadirle brillo. Estamos mirando hacia dónde va el mundo del videojuego. El mundo es muy diferente ahora de lo que era en 2004. WoW ha sido un lugar al que puedes ir a desconectar. Vamos a construir sobre eso con la vivienda. Queremos atender al mismo tiempo al público casual y mid-core, y al grupo hardcore competitivo. Queremos dar a los roleplayers la posibilidad de cogerse de la mano."

Más allá de la formulación, el mensaje parece claro: Blizzard quiere que World of Warcraft siga siendo una casa para varios tipos de jugador a la vez, algo fácil de prometer y bastante más complicado de ejecutar. Pero la intención, al menos, está sobre la mesa.