Bondi, otra vez en el punto de mira

Donald Trump ha discutido en privado la posibilidad de destituir a Pam Bondi como fiscal general de Estados Unidos, después de la oleada de críticas por la gestión de la publicación de los archivos de Jeffrey Epstein, según nuevas informaciones.

Fuentes cercanas al asunto dijeron a The New York Times que el presidente ha barajado en los últimos días sustituirla por Lee Zeldin, actual director de la Agencia de Protección Ambiental (EPA). Porque, al parecer, en Washington nunca sobra una pequeña crisis institucional más.

De momento, la Casa Blanca y la oficina de Bondi han sido consultadas para comentar estas informaciones.

Trump, sin embargo, mostró públicamente su respaldo a Bondi el miércoles, cuando ella lo acompañó al Tribunal Supremo para seguir los argumentos orales sobre las leyes de ciudadanía por nacimiento. En un mensaje remitido a The NYT, el presidente la describió como "una persona maravillosa" y afirmó que estaba haciendo "un buen trabajo". Una fuente citada por CNN añadió que ambos seguían con "normalidad".

La sombra de Epstein sigue pesando

La especulación llega además cuando Bondi tiene previsto declarar ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes a finales de este mes, después de haber sido citada por el órgano controlado por los republicanos. Su comparecencia está fijada para el 14 de abril y girará en torno a la investigación del Departamento de Justicia sobre Jeffrey Epstein, el delincuente sexual convicto que murió en su celda en 2019.

CNN informó de que los planes para reemplazar a Bondi ya circularon en enero, aunque después perdieron fuerza cuando el asunto salió del primer plano informativo y fue desplazado por los disturbios en Minnesota y después por el conflicto en Irán.

En aquel momento, Zeldin no aparecía como candidato claro para el cargo. Antes de dirigir la EPA, trabajó como abogado, representó al 1.º distrito congresual de Nueva York y se presentó a gobernador del estado en 2022, elecciones que perdió frente a Kathy Hochul. Desde entonces ha seguido siendo uno de los aliados más fieles de Trump, también durante la campaña presidencial de 2024.

Según The New York Times, el presidente también se ha quejado de que Bondi no comunica con suficiente claridad y de que gestionó mal la difusión de los archivos de Epstein, una torpeza que estuvo varios meses dando guerra a la administración y erosionó el apoyo de parte de su base.

A eso se suma otra vieja queja de Trump: que el Departamento de Justicia no actúa con suficiente dureza contra sus enemigos políticos. En septiembre del año pasado publicó en Truth Social un mensaje, luego borrado, que parecía dirigido directamente a Bondi. En él lamentaba que hubiera "mucho discurso y poca acción" y se preguntaba por qué no se actuaba contra James Comey, Adam Schiff y Letitia James, a quienes calificó de culpables.