La guerra en Oriente Medio ha provocado lo que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) describe como la mayor interrupción de suministro en la historia del mercado petrolero global. En pocas palabras: menos petróleo sale del Golfo, y los mercados no están contentos.

Un agujero de casi 10 millones de barriles al día

Según la AIE, la producción de crudo en la región del Golfo habría caído al menos 8 millones de barriles por día. Además, alrededor de 2 millones de barriles diarios de productos petrolíferos y condensados permanecen bloqueados, lo que suma aproximadamente 10 millones de barriles al día, casi el 10% de la demanda mundial.

Respuesta coordinada: 400 millones de barriles salen de las reservas

Para intentar tapar el agujero, la AIE recomendó un liberación coordinada de 400 millones de barriles desde reservas estratégicas. El director ejecutivo de la AIE señaló que la medida tuvo un impacto notable, pero también advirtió que los mercados están en un "punto de inflexión crítico". No es para menos.

El precio del Brent, referencia mundial, subió por encima de los 100 dólares por barril, alcanzando 100,50 dólares, con un alza cercana al 9,3%. El WTI, la referencia estadounidense, llegó a 94,92 dólares, con un incremento alrededor del 8,8%. La venta de reservas no ha calmado por completo a los inversores.

La decisión de liberar stock fue adoptada por unanimidad por los miembros de la AIE, un grupo de 32 países que incluye a las naciones del G7, además de otros como Australia y México. Estados Unidos contribuirá con 172 millones de barriles, lo que equivale al 40% de sus reservas disponibles, y esos barriles se incorporarán al mercado de forma gradual durante aproximadamente tres meses.

El Estrecho de Ormuz en el centro del problema

El agravamiento de los ataques en la región y la decisión de suspender las escoltas militares a los petroleros que atraviesan el Estrecho de Ormuz han aumentado el temor a una posible y prolongada interrupción. El Estrecho de Ormuz es la principal arteria de transporte energético mundial; si se cierra por un tiempo prolongado, muchas exportaciones quedarían asfixiadas.

No solo crudo: el zolfo y el ácido sulfúrico también sufren

La interrupción en el tránsito por Ormuz no afecta solamente al petróleo. También está complicando el paso de zolfo y ácido sulfúrico, insumos clave para fertilizantes, tecnologías semiconductoras, la refinación del níquel y la fundición del cobre. Aproximadamente la mitad del zolfo transportado por mar pasa por ese estrecho, porque la región del Golfo produce mucho zolfo como subproducto de ciertos tipos de crudo.

Como era de esperar, los precios han reaccionado: en algunas plazas compradores y analistas registraron aumentos de precio en torno al 15% en mercados clave durante la semana pasada.

Resumen y qué puede pasar

La combinación de menor oferta desde el Golfo, riesgos sobre la ruta de transporte y la incertidumbre sobre la duración del conflicto deja a los mercados energéticos en situación delicada. La liberación de reservas ofrece un alivio temporal, pero no garantiza que los precios vuelvan a la calma si el cierre del Estrecho de Ormuz se prolonga.

Moraleja práctica: preparemos la paciencia. Los surtidores y las fábricas que necesitan zolfo podrían sentir el efecto en los próximos meses mientras los geoplanos y las fuerzas navales intentan rebajar la tensión.