El Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminó por unanimidad que Cox Communications no puede ser considerada responsable por la piratería musical realizada por sus clientes. Con esta decisión se revoca el veredicto de 1.000 millones de dólares que en su día lograron varios sellos discográficos.

Cómo llegamos hasta aquí

En 2018 los principales sellos, entre ellos Universal Music Group, Sony Music y Warner Music, presentaron una demanda contra Cox tras recibir decenas de miles de avisos por infracciones de derechos de autor. En 2019 un jurado les concedió 1.000 millones de dólares.

En 2024 la Corte de Apelaciones del Cuarto Circuito, con sede en Richmond, Virginia, determinó que esa cifra no estaba justificada y ordenó un nuevo juicio para fijar los daños adecuados. El Tribunal Supremo aceptó el caso el año pasado y celebró las vistas orales en diciembre.

Qué dijo la sentencia

El juez Clarence Thomas redactó la opinión del Tribunal y señaló que, según la jurisprudencia vigente, una compañía no puede ser responsable por derechos de autor por el mero hecho de ofrecer un servicio al público sabiendo que algunos lo usarán para infringir derechos. En sus palabras: "Según nuestros precedentes, una empresa no es responsable como infractora de derechos de autor por el mero hecho de ofrecer un servicio al público en general con conocimiento de que algunos lo usarán para infringir derechos de autor. En consecuencia, revocamos."

Thomas añadió que Cox ofrecía servicio de internet a sus suscriptores pero no tenía la intención de que ese servicio se utilizara para cometer infracciones. El juez advirtió que responsabilizar a Cox únicamente por no cortar el servicio a cuentas que infringían ampliaría la responsabilidad secundaria por derechos de autor más allá de lo establecido por los precedentes.

Reacciones

  • Cox Communications describió la decisión como una victoria decisiva para la industria de banda ancha y para los usuarios que dependen de un internet fiable. La empresa afirmó que los proveedores de internet no deben actuar como policía de los derechos de autor y que la sentencia permite centrarse en mantener el acceso abierto, proteger la privacidad de los consumidores y asegurar la fiabilidad del servicio.
  • RIAA, representada por Mitch Glazier, se mostró decepcionada y dijo que la decisión anula el veredicto del jurado que concluía que Cox facilitó a gran escala las infracciones. Glazier señaló que la resolución es reducida y se aplica solo a casos de "infracción por contribución" cuando el demandado no copia, aloja, distribuye ni controla el material infractor ni induce esa actividad.
  • Representantes de Sony, Warner y Universal no ofrecieron una respuesta inmediata a las solicitudes de comentario.

Qué significa esto en la práctica

La sentencia limita el alcance de la responsabilidad secundaria por derechos de autor para proveedores de servicios que no realizan copias, alojamiento, distribución o control directo del contenido infractor. En términos prácticos, los tribunales tendrán ahora criterios más estrictos para responsabilizar a empresas que ofrecen acceso a internet por las acciones de sus usuarios.

Para la industria musical la decisión plantea la necesidad de explorar otras vías legales o regulatorias si se quiere controlar la piratería masiva sin que recaiga la carga en los proveedores de internet tal como están definidos en esta sentencia.