Shanghai dejó una impresión mejor que Melbourne: las nuevas monoplazas 2026 parecen permitir seguir a otros coches en aire sucio sin perder tanto agarre, según Lewis Hamilton. Pero eso no significa que todo esté resuelto. La cuestión energética sigue siendo la piedra en el zapato que divide opiniones entre pilotos y organizadores.

Hamilton: seguir sin perder carga

Lewis ha subrayado que en Shanghai fue más fácil permanecer cerca de otros coches sin que los efectos del aire sucio penalizaran la carga aerodinámica. Eso es precisamente lo que buscaba la normativa: carreras más competitivas, con más acción en pista. Sin embargo, las power unit y la recuperación de energía pueden comportarse distinto según el trazado, por lo que no es seguro que la ventaja vista en China se repita en todas las carreras.

Max y la queja sobre la batería

Max Verstappen mantiene su postura crítica sobre cómo la gestión de la energía está moldeando las carreras. Su queja va dirigida a la filosofía de competición que, según él, convierte muchas maniobras en pulsar un botón de potencia y luego sufrir las consecuencias.

“Si a alguien le gusta así, entonces no saben realmente lo que son las carreras. No fue nada divertido, fue como jugar a Mario Kart y esto no son carreras. Los adelantamientos los haces con un impulso de potencia, luego se te acaba la batería y en la recta siguiente te pasan otra vez. Para mí todo esto es una broma.”

La crítica de Verstappen no es aislada. Fernando Alonso, por ejemplo, ha resumido la situación diciendo que las salidas son emocionantes porque todos parten con la batería llena, pero luego el campeonato parece convertirse en un campeonato de baterías: “Entramos en este mundial de la batería, y no somos tan buenos como otros en esa gestión.”

¿Intervendrán la FIA y la Fórmula 1?

Por ahora, la respuesta es no. Ni la FIA ni la Fórmula 1 van a tocar la normativa de inmediato. La idea es esperar al menos hasta después del Gran Premio de Japón y valorar el comportamiento en varios circuitos distintos antes de plantear correcciones. Con un mes de pausa tras Suzuka, es prudente recopilar más datos y no reaccionar precipitadamente.

Qué puede pasar en Suzuka

  • Los trazados muy rápidos, como el primer sector de Suzuka o la entrada a la Spoon Curve, podrían mostrar nuevos problemas.
  • Existe el riesgo de que esas curvas pierdan velocidad de entrada por culpa de la gestión energética, lo que influyó en las sensaciones de algunos pilotos en Melbourne.
  • Dentro de dos semanas sabremos si esos puntos concretos condicionan el espectáculo deportivo o si las mejoras de las unidades de potencia atenúan el problema.

En resumen, la sensación es a medias: hay avances claros en seguir en aire sucio, pero la relevancia de la batería y la gestión energética mantienen viva la discusión. La temporada aún tiene margen para ajustes y pistas como Suzuka serán clave para decidir si hacen falta cambios más serios o basta con pequeñas correcciones.