El conflicto con Irán y el bloqueo en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte marítimo, han hecho subir mucho el precio del petróleo y han hecho que los gobiernos tiren de sus reservas. Esa subida afecta de forma muy directa a las aerolíneas, que dependen del combustible para volar.
Qué está haciendo United
El director ejecutivo de United Airlines, Scott Kirby, envió un memo interno con una previsión poco optimista: la compañía asume que el crudo llegará a 175 dólares por barril y que no volverá a bajar de 100 dólares por barril hasta finales de 2027. Sí, son cifras altas, y la empresa se prepara para ese escenario.
- El combustible de aviación representa entre el 25 % y el 33 % de los costes operativos de las aerolíneas.
- Desde que empezó el conflicto, el precio del petróleo se ha duplicado desde unos 70 dólares por barril.
- United planea recortar alrededor del 5 % de su programación prevista en el segundo y tercer trimestre del año, especialmente en vuelos fuera de las horas punta, como los red-eyes, y en días menos demandados: martes, miércoles y sábados.
Sobran motivos para tomar precauciones, aunque Kirby reconoce que quizá no llegue a ser tan grave: Sinceramente, creo que hay una buena posibilidad de que no sea tan grave, pero no tenemos nada que perder preparando este escenario.
Por qué interesa más allá de la aviación
Los analistas advierten que los movimientos de las aerolíneas son una señal relevante para la economía global. Jason Miller, profesor de gestión de la cadena de suministro, apunta que el transporte aéreo usa una proporción muy alta de productos petrolíferos refinados en sus costes no laborales, sólo por detrás del pavimento. Si las previsiones altas se cumplen, muchos sectores notarían el golpe.
Miller añade que este choque energético llega en un mal momento, junto con un mercado laboral flojo y la incertidumbre generada por las medidas arancelarias de Estados Unidos. Ese cóctel aumenta el riesgo de desaceleración económica. El memo de United también refleja que el bloqueo de Ormuz podría mantenerse más tiempo del esperado.
Los efectos ya se ven
Las aerolíneas no hablan solo en hipotéticos. El director general de American Airlines, Robert Isom, informó de un gasto extra de 400 millones de dólares en combustible. Al mismo tiempo, muchas compañías han registrado fuerte demanda en las últimas semanas; United destaca que en las últimas diez semanas obtuvo ingresos récord por reservas.
No está claro si esos números reflejan mayor deseo de viajar o si son viajeros que reservaron por anticipado, asustados por la geopolítica y los precios. Isom ha avisado que, si el petróleo sigue caro, ajustarán la capacidad para mantener el equilibrio entre oferta y demanda.
Qué puede suceder a corto y medio plazo
- Si los precios se mantienen altos durante mucho tiempo, las aerolíneas verán presionados sus márgenes y podrían ajustar rutas y frecuencias.
- La incertidumbre prolongada complica la planificación operativa y financiera. Como señala Ahmed Abdelghany, profesor de operaciones aéreas, cuanto más dure la incertidumbre, más problemas tendrán las aerolíneas que no logren adaptarse a tiempo.
En resumen, las aerolíneas están tomando decisiones preventivas ante una posible crisis del petróleo que podría alargarse. Para los pasajeros eso puede traducirse en menos vuelos en determinados días y en una mayor sensibilidad de las compañías a los cambios en el precio del combustible.