Un veredicto largo, como corresponde
Shroud ya ha puesto el punto y final a su periplo con Crimson Desert en directo. Después de unas 105 horas de juego en Twitch y de terminar la trama principal, el exprofesional de Counter-Strike reconvertido en streamer ha dejado claro que, aunque no le parece una apuesta segura para el premio a Juego del Año, sí cree que estamos ante un título muy sólido.
El RPG de mundo abierto, que ha venido moviendo cifras millonarias y acumulando cientos de miles de jugadores simultáneos, también ha recibido parches con bastante frecuencia. Vamos, que nadie puede decir que no le estén metiendo mano casi a diario a base de correcciones y ajustes. Para quien, como Shroud, se haya subido al carro desde el principio, la experiencia ha sido intensa.
Lo que más le ha convencido
Shroud explicó que no lo ha completado absolutamente todo. Le quedan algunos jefes secundarios, esos que probablemente podría tumbar de un par de golpes, pero sí remarcó que ha derrotado a todos los jefes principales.
“Puede que juegue más por mi cuenta, pero hasta aquí en directo. Unas 100 horas muy sólidas. Ha sido muy divertido, lo he disfrutado mucho”.
Su valoración encaja bastante con la lectura general que ha dejado el juego hasta ahora. Actualmente, Crimson Desert tiene una nota de 77 en Metacritic, basada en 102 análisis de la crítica. Shroud, por su parte, cree que la nota real del juego estaría más bien en el rango de 78 a 82.
También añadió que, con pequeños retoques aquí y allá, podría subir hasta un 85. No es precisamente una defensa ciega, pero sí una defensa bastante clara: para él, Crimson Desert es un juego bueno de verdad, y además uno muy denso.
Ni entusiasmo ciego ni condena
Eso sí, no parece que Shroud vaya a salir a pedir premios con la misma vehemencia con la que ha defendido otros juegos como Black Myth: Wukong. Pero la idea general está clara: ha disfrutado la aventura, piensa volver a ella por su cuenta y considera que el esfuerzo le ha merecido la pena.