El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca a la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y le pidió que su país "suba el nivel" en los esfuerzos para asegurar el Estrecho de Hormuz en el contexto de la guerra contra Irán, liderada por Estados Unidos e Israel.

El comentario sobre Pearl Harbor

Durante la rueda de prensa en el Despacho Oval, cuando un periodista le preguntó por qué no había avisado antes a aliados como Japón sobre planes relacionados con ataques a Irán, Trump respondió con una broma referida a Pearl Harbor.

Preguntó a Takaichi: "Queríamos sorpresa. ¿Quién sabe más de sorpresa que Japón, no? ¿Por qué no me avisaste sobre Pearl Harbor?" La primera ministra mostró incomodidad. Trump añadió: "Usted cree más en la sorpresa que nosotros".

Qué dijeron Takaichi y Trump sobre la crisis

La reunión, breve y centrada en comercio y seguridad global, llegó tras el llamamiento de Trump a formar una coalición para defender el Estrecho de Hormuz. Takaichi condenó las acciones de Irán y la "efectiva clausura" del estrecho y alertó sobre el grave impacto en la seguridad y la economía mundial.

En la sala, Takaichi afirmó: "La economía global está a punto de sufrir un golpe enorme por este desarrollo". También expresó confianza en que, pese a todo, "solo usted, Donald, puede lograr la paz en el mundo", en referencia al líder estadounidense.

Por qué importa el Estrecho de Hormuz

El Estrecho de Hormuz es crucial para el comercio de petróleo. Cerca de una quinta parte del suministro mundial pasa por esa vía estrecha. Irán ha llegado a bloquear en gran medida el tráfico, lo que ha disparado los precios del petróleo y tensionado los mercados energéticos.

Datos clave

  • La interrupción del paso por el estrecho afecta directamente a proveedores y consumidores de energía en todo el mundo.
  • Japón y varios países europeos han declarado que estudiarán esfuerzos "apropiados" para reabrir la ruta, aunque no se ha precisado cómo serían esos esfuerzos.

Limitaciones legales de Japón

Japón está condicionado por su constitución de 1947, redactada tras la Segunda Guerra Mundial, que establece el carácter pacifista del país y la renuncia a la guerra y al uso de la fuerza como medio para resolver disputas. Esa restricción complica la participación de Japón en operaciones militares fuera de su territorio.

Contradicciones públicas de Trump

Trump ha mostrado mensajes mixtos sobre el estrecho. En distintos actos ha dicho que es seguro para los barcos y también que Estados Unidos podría retomar el control por sí solo. En la rueda de prensa dijo: "Podrías acabar con esto en dos segundos si quisieras, pero estamos siendo muy juiciosos".

También afirmó no necesitar a otros países para actuar, aunque pidió que "otros países den un paso adelante" porque muchos de ellos dependen más del estrecho para su energía que Estados Unidos. En otro momento describió a Irán como "casi demolido" y dijo que con pequeñas acciones se puede bloquear el paso.

Contexto energético y ataques recientes

La tensión escaló tras un ataque israelí al yacimiento gasífero South Pars en Irán, que provocó represalias iraníes contra una planta de gas en Ras Laffan, Catar. Esa planta representa una parte importante de la oferta mundial de gas natural licuado, por lo que la región enfrenta riesgos grandes para el suministro.

Trump dijo además que instó a Israel a no atacar más infraestructuras energéticas iraníes.

¿Despliegue terrestre?

Al ser preguntado si desplegaría tropas en la zona para asegurar el estrecho, Trump respondió que no tiene planes de hacerlo, pero añadió que tampoco informaría a la prensa si los tuviera.

La visita de Takaichi es una de las pocas citas de líderes extranjeros en la Casa Blanca desde el inicio del conflicto y llega en un momento en que la comunidad internacional busca respuestas sobre cómo reabrir una de las rutas energéticas más importantes del planeta.